Un corazón que grita encendido, no se rompe y recompone abierto en canal en el quirófano

Y sigue latiendo. Era un domingo de terral a las 5,55 de una sorprende tarde. Llamada para interesarme por su esposa, Consuelo, que lucha, muy grave, entre la marcha sin retorno para cruzar las fronteras del más allá o quedarse sufriendo en este destierro infernal. Al descolgar el teléfono la voz del . excelente amigo y vocacional periodista José Luis Navas Carrasco. Inolvidable hombre que puso al servicio de la comunicación su prodigiosa voz, talento y genialidad.

Acababa de salir del hospital. Cuenta, narra con la pasión y maestría que siempre puso que había sido operado a corazón abierto. Abierto en canal y extracorpore. Se recupera. Rodeado de sus hijos y nietos. Los corazones grandes gritan cargados con ecos en las vísceras. Gritan en el desierto sordo de la increíble y no merecida vida.

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Pero, en las manos de la ciencia médica, se abre en canal, pero no se rompe, no estalla y, por el contrario, se recompone y sigue latiendo, para alegría y consuelo de cuanto le queremos.

Cae la tarde de un domingo de verano sobre un Mediterráneo cargado de historia. Aprieta el terral. Son las seis. En el cielo sobre esa húmeda línea de sal y arena, olor a sardina dorada por el rescoldo del espeto, una gaviota revuela con el mensaje hecho símbolo de esperanza y paz. El corazón no manda. En este mundo solo manda…¡la vida!

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Victoria Contreras
Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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