Terelu Campos, la it girl del momento

Terelu Campos de compras en un mercadillo
Imagen del programa “Las Campos” de Telecinco

Terelu Campos se corona como la nueva reina del street style. Las damas próximas al club de los cincuenta aparcan por un tiempo su admiración hacia Lydia Lozano y se empapan del estilo de la malagueña. Si antes se abusaba del chal XXL y los vestidos de corte baby doll, fruto de la imposición del gusto “lozanista”, ahora las señoras buscan enfundarse en vestidos-faja, aquellos por los que su idolatrada Terelu se pelearía en cualquier mercadillo. Y es que la protagonista absoluta e indiscutible de “Las Campos” no sólo representa a las señoras pectoralmente explosivas. Se ha convertido en un referente de estilo, capaz de eclipsar la suntuosa colección de zapatos de su propia madre.

El pelo mechado de la esposa de Charly era, hasta la fecha, la envidia de toda mujer cercana a los cincuenta años. Y ciertamente, entre el “chumipelo” y la melena de Terelu, no existen demasiadas diferencias. Sin embargo, el escultural flequillo partido de la Campos, capaz de enmarcar su rostro lozano, como si de una aparición mariana en una cueva se tratase, ha conseguido captar todas las miradas de las followers de la periodista canaria. No han dejado de idolatrar las mechas de Lydia, pero indudablemente ha nacido una estrella a la que citar cuando el peluquero pregunte: “¿qué te quieres hacer?”.

Pero, si hay algo por lo que Terelu se ha convertido en un icono, es por su desprejuiciada y orgullosa pasión por comer. Pedro Almodóvar dijo en una entrevista a Paloma Chamorro en el mítico programa “La Edad de Oro” (1983) que “lo bueno que tienen Divine y Sara Montiel es que suponen la única alternativa que tenemos las gordas”. Si preguntásemos a todas esas “lozaners” el porqué de su conversión al “Tereluismo”, seguramente expondrían con franqueza que el verdadero motivo de su devoción es la capacidad de Terelu de estar fabulosa, a pesar de esos kilitos de más. La hija de María Teresa Campos está estupenda sin ser una sílfide. Por ello, el “Terelook” se ha impuesto como un auténtico modelo a imitar.

Quien rinde pleitesía a Terelu busca verse guapa estando rolliza. Que la edad sea solamente un número que acompaña a una mujer joven, que disfruta de la vida, del buen comer y de la bebida (con moderación). La Campos abandera un carpe diem adaptado al siglo XXI. En una sociedad en la que parece que no eres nadie si no vas al gimnasio, si no está delgado o musculado, Terelu desenfunda su espada en forma de porra y se la come. Que las dietas están para saltárselas y el deporte se debe practicar cuando a uno le apetece es la gran moraleja que nos deja la malagueña. Disfruten de los placeres de la vida y no se obsesionen con discriminatorias imposiciones sociales. La belleza es una actitud.

“Si bebiese menos, estaría más delgada pero menos feliz”
Terelu Campos

Compartir
Ismael Amaro Martos

Licenciado en Historia del Arte y Máster en Desarrollos Sociales de la Cultura Artística. Investiga sobre diseño de moda, historia del traje y tejidos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here