Seguros vinculados a las hipotecas

bancosLa contratación de un préstamo hipotecario lleva normalmente aparejada la suscripción de una serie de servicios que las entidades financieras en algunos casos exigen y en otros meramente sugieren. Entre estos servicios los más habituales son los seguros.

La obligación de devolver un préstamo siempre afecta a todas las personas que intervienen en el mismo como titulares y como avalistas. Cuando el préstamo es hipotecario, además de la garantía personal comentada existe la garantía hipotecaria, que afecta directamente a uno o varios inmuebles. Los seguros sirven para prevenir las consecuencias de circunstancias sobrevenidas que pueden afectar a las personas (fallecimiento, invalidez, pérdida de empleo, etc….) o a los inmuebles (incendio, inundación, etc….) ya que dichas situaciones pueden dificultar la devolución del préstamo y disminuir el valor de las garantías. El coste de los seguros es asumido por los titulares del préstamo y el beneficiario, en caso de corresponder indemnización, es normalmente la entidad prestamista.

El seguro de daños sobre los bienes hipotecados se exige en prácticamente todos los casos. Cubre de los posibles daños que por incendio o por otras causas pueda sufrir un inmueble y la indemnización la recibiría la entidad financiera para cancelar o reducir el préstamo. En el caso más habitual, la hipoteca sobre una vivienda, se suele contratar el seguro multirriesgo de hogar, que es más completo que el seguro básico de daños y tiene un coste similar, dado que su comercialización está muy extendida. El seguro de hogar puede cubrir sólo el inmueble (continente), que es lo obligatorio, o también el contenido (muebles, electrodomésticos,…). Conviene saber que el valor de seguro de una vivienda no tiene que coincidir con el precio de la compra ni con el importe del préstamo; de esta forma podremos ajustar el coste de nuestro seguro a lo estrictamente necesario. Salvo que la oferta de condiciones del préstamo exija contratar el seguro con una compañía determinada, podremos elegir cualquier otra, por lo que es interesante conocer el vencimiento de nuestro seguro y unos meses antes contrastar las ofertas disponibles. En caso de elegir otra aseguradora debemos informarle acerca del préstamo hipotecario para que el seguro cumpla su función específica y para que la entidad financiera reciba cumplida información al respecto.

Otros seguros pueden ser convenientes o incluso exigidos por las entidades financieras como requisito para acceso a una oferta de condiciones financieras especialmente favorables. En cualquiera de los casos deben informar claramente acerca de las condiciones y del precio, para que el consumidor pueda contrastar con otras ofertas y elegir la que más le convenga.

Así, por ejemplo, es posible encontrar una oferta de préstamo hipotecario que exija la contratación de un seguro de vida con la misma entidad. Tener un seguro de vida puede estimarse conveniente, ya que en caso de fallecimiento se percibe una cantidad determinada que puede servir para cancelación del préstamo. Pero las opciones sobre cómo hacerlo son variadas, por lo que es importante valorarlas adecuadamente. Hay que saber cuáles son las ventajas que se obtienen en relación a las condiciones del préstamo y comparar el coste del seguro con el de otras compañías. El seguro de vida puede incluir la invalidez además del fallecimiento. Se puede decidir igualmente si contratar el seguro por el importe del préstamo o por otra cantidad, o incluso por una suma decreciente en función al saldo del préstamo. También se puede elegir el beneficiario, que podrá ser la entidad, el cónyuge, los hijos,…

Una alternativa al seguro de vida es el seguro de accidentes. Su coste es menor ya que cubre las contingencias de fallecimiento o invalidez sólo para el caso de que ocurran por accidente.

Existen otros seguros de amortización del préstamo para prever situaciones como por ejemplo el desempleo. Las situaciones que darían derecho a indemnización deben ser analizadas cuidadosamente para valorar los costes y evitar sorpresas. Como en todos los casos la entidad debe informar debidamente de las condiciones y de los costes de cada servicio por separado.

Por últimos queremos hacer ver que por una parte suscribir nuestros seguros con las entidades financieras puede tener ventajas como la de acceder a condiciones financieras ventajosas para otros servicios o la de unificar en un solo establecimiento nuestras gestiones. Por otra parte debemos considerar que en las compañías propiamente aseguradoras cuentan normalmente con un grado de especialización mayor, lo que puede suponer mejor asesoramiento y ahorro de costes.

Jesús Quero. Abogado y Asesor Financiero. Miembro de la Asociación Europea de Asesores Financieros (EFPA). Ex-directivo de Banco Santander en areas de Banca Privada y Banca Personal
Internacional. 

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