¡Mi hijo no pronuncia la “R”!

La dificultad o incapacidad para producir un fonema o grupos de fonemas (sonido de las letras aisladas o en conjunto, p.ej. /r/ o /pl/) es un trastorno del habla, al que se le denomina Dislalia. Este trastorno quizá es el más frecuente en las consultas de logopedia, sobre todo en niños a partir de 4 años.

Conocer la causa que origina la Dislalia es fundamental ya que determina la planificación y la realización del tratamiento específico para cada paciente. El problema puede ser de origen orgánico (alteración de órganos) o evolutivo (de aprendizaje):

  1. Retraso fonológico: se trata de un retraso en el desarrollo del habla por causa evolutiva. Se puede hablar de retraso fonológico cuando el niño, con 4 años, no es capaz de articular correctamente algunas palabras o sílabas en entornos familiar y educativo. El niño tiende a simplificar los sonidos (habla como un bebé), a pesar de que su capacidad articulatoria no esté afectada.
  2. Trastorno fonético: existe una mala adquisición, o aprendizaje, de los patrones motores necesarios para la articulación de sonidos del habla, es decir, los músculos no se mueven como deberían. Se realizan omisiones, sustituciones y distorsiones de los sonidos del habla.
  3. Alteraciones físicas: de causa orgánica, dificultan o impiden el movimiento articulatorio de los fonemas, como podría ser la mal oclusión dental, un frenillo lingual o labial corto o largo, malformaciones labiales (p.ej. labio leporino) o labiales (p.ej. macroglosia). Muchas de estas alteraciones pueden solventarse con cirugía. La cirugía cuanto más temprana sea mayor beneficio ocasionará a la terapia logopédica.

Existen también lesiones en el Sistema Nervioso que dificultan o impiden el movimiento articulatorio de los sonidos del habla (Apraxia del habla o Disartria).

Es importante detectar todos estos problemas lo antes posible, ya que la forma de hablar de estos niños puede ocasionar en un futuro problemas de comportamiento o conducta por una inseguridad ocasionada por burlas en el colegio. La baja autoestima de un niño provocada por este tipo de situaciones, seguramente, desencadene en un grave problema de comunicación en su ambiente familiar y social, además de en el escolar, afectando a su aprendizaje.

El logopeda es el profesional encargado de solventar este tipo de problemas. Su trabajo en estos casos consiste en estimular al niño para discriminar los distintos sonidos aislados del habla, para luego poder producirlos mediante la colocación de órganos articulatorios (lengua y labios) de manera pasiva (el logopeda coloca el órgano con sus propias manos para concienciar de la posición) y/o activa (realización de praxias/ejercicios). Una vez que se consigue la emisión del sonido aislado deseado se comienza a trabajar el sonido en sílabas, palabras, oraciones y, finalmente, se trabaja la generalización del sonido en el habla espontánea del día a día.

No obstante, no debemos agobiarnos si nuestro hijo con 3, 4 o 5 años no es capaz de producir ciertos fonemas ya que cada uno tiene momento de adquisición, como aparece en el cuadro de adquisición de fonemas por edades.

Para una buena rehabilitación es importante la participación activa del niño y, sobre todo, de los padres. El logopeda, además de los ejercicios realizados durante la sesión debe mandar pautas y ejercicios a seguir en casa para que la terapia sea completa y se consiga rehabilitar el problema lo antes posible.

No dudes en consultar a un logopeda si observas signos determinantes de un trastorno del habla como el que acabamos de ver, la Dislalia.

sonidos

“Cuadro de adquisición de fonemas por edades”

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Olga Bermúdez

Logopeda. Forma parte los colectivos AMIRAX, Centro de Fisioterapia Infantil “Poquito a Poco” y “Centro Psicopedagógico AS” en Málaga y Marbella.

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