Mi banco y mi abogado

Mi banco me recomienda que me haga un plan de pensiones; he pedido a mi banco un préstamo para mi empresa; he reclamado a mi banco la eliminación de la cláusula suelo de mi hipoteca,…

Sabemos que los bancos están dispuestos a informarnos sobre todas estas cuestiones y muchas más. Pero, ¿deberíamos contar con asesoramiento legal y financiero independiente?

La pregunta no tiene una única respuesta, por eso lo que a continuación ofrecemos es una serie de ideas que nos ayudarán a decidir si merece la pena o no contratar los servicios de un abogado especializado. Todo va a depender de si desde el banco se limitan a intentar vendernos un producto o si por el contrario tienen en cuenta todas nuestras circunstancias y nos recomiendan lo que realmente nos interesa.

Si estamos ante la situación de querer rentabilizar nuestros ahorros, debemos plantearnos no sólo qué rentabilidad nos ofrece una inversión, sino también qué riesgos legales y financieros asumiremos, qué disponibilidad tendremos, cómo se conforma nuestro patrimonio global y cómo va a afectar a nuestros impuestos, IRPF, Patrimonio y Sucesiones.

Si por el contrario lo que necesitamos es financiación, habrá que tener en cuenta, entre otras cuestiones, cuál es el tipo de contrato más adecuado (préstamo, crédito, leasing, renting,…), el coste financiero comparativo, las posibilidades de pago que tenemos, la adecuación del plazo y, cómo no, qué garantías pueden llegar a exigirnos.

Igualmente podríamos estar ante la posibilidad de exigir nuestros derechos como consumidores en relación a productos o servicios ya contratados anteriormente. Este tipo de reclamaciones pueden hacerse al Defensor del Cliente de la entidad, al Banco de España, a la Oficina de Consumo o ante los Tribunales de Justicia. Es importante decidir cómo efectuar la reclamación, según qué tipo de supuesto se trate, y saber cómo negociar soluciones amistosas.

Por último, podemos encontrarnos también con situaciones en las que es el banco el que nos reclama, o podría llegar a hacerlo. Prevenir con suficiente antelación este tipo de situaciones es la mejor recomendación. Negociar la reestructuración de deudas, aportar nuevas garantías, proponer una reducción o una dación en pago, son algunas de las cuestiones que pueden llegar a plantearse.

Lo siento, tengo que terminar, me están llamando del banco…

Jesús Javier Quero Jiménez, abogado, asesor en planificación financiera con certificación EFPA, Máster en Marketing Bancario, Derecho Europeo y Regulación Territorial.

Compartir
Aelax Abogados

Grupo de abogados en la Axarquía con dilatada experiencia que nace a raíz de la Oficina de Intermediación Hipotecaria.
Nuestro teléfono: 951 247 301

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here