Los hijos de Ruiz Mateos señalan la responsabilidad de su padre en el caso ERE

La jueza Mercedes Alaya continuó ayer con el interrogatorio de dos hijos de Ruiz Mateos la investigación sobre el ERE del hotel Cervantes de Torremolinos, donde se incluyeron dos intrusos, dos personas que no habían trabajado en este establecimiento, sino en otras dos empresas del grupo Rumasa.

Alaya tomó declaración como imputados a Javier y Pablo Ruiz Mateos, responsables de las áreas financiera y hotelera del grupo Nueva Rumasa, quienes apuntaron a su padre como responsable de todas las decisiones que se tomaban en el grupo. La imputación se refiere al presunto delito de malversación caudales públicos.
Esta declaración abre la puerta a la posible imputación del empresario jerezano, de 82 años de edad.

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La acusación estima en unos 584.000 euros la suma correspondiente a la inclusión de estos dos intrusos en la póliza de seguro de rentas asociada a este expediente de regulación de empleo, presentado por el grupo Rumasa tras adquirir el hotel, en 2003.

El ‘conseguidor’
Frente a la acusación de la Guardia Civil de que Nueva Rumasa pagó 600.000 euros al ‘conseguidor’ Lanzas por cada uno de los cinco ERE del grupo en Andalucía, en dinero B y billetes de 500 euros, Javier Ruiz Mateos manifestó ante la jueza que era uno de sus muchos colaboradores para compra de inmuebles o de fincas pero ha definido sus funciones como «una minucia» dentro del grupo, según fuentes de los abogados que cita la agencia Efe.

Javier Ruiz Mateos aseguró que Lanzas no cobró ni participó como intermediario en los ERE de Nueva Rumasa. Aseguró también, según las mismas fuentes, no haberse entrevistado nunca con cargos públicos de la Junta de Andalucía y dijo que cada ERE era negociado por el responsable correspondiente.

Según los abogados que cita Efe, José María Ruiz Mateos fue quien ordenó incluir en el ERE del Hotel Cervantes a dos trabajadores de Viajes Marbesol y Autos Marbesol, dos empresas del grupo cuyo comprador no se subrogó de dichos trabajadores.

La comparecencia de Javier y Pablo, los primeros miembros de la familia en acudir ante Alaya, sirvió para definir las funciones de cada uno de los «hijos varones» de la familia del controvertido empresario jerezano: Javier llevaba los temas financieros, Pablo la división hotelera, Álvaro el grupo de alimentación vinculado a Trapa, José María el relacionado con Dhul y Alfonso se dedicaba a las bodegas del grupo empresarial.

Zoilo, «prácticamente siempre estaba con su padre y no tenía una asignación empresarial específica» ya que «se dedicaban al igual que se padre, a controlar todas las empresas», según Medina Bacciarini, director de la división hotelera de Nueva Rumasa quien discrepa de la versión ofrecida por los hermanos y dijo que era la familia quien negociaba los ERE.
Miranda Bacciarini aseguró a la jueza que él «supuso que eran los mismos miembros de la familia Ruiz Mateos» quienes lo hacían pues se enteró de la financiación pública varios meses después de iniciar las negociaciones con los trabajadores.

Tras las declaraciones, la Fiscalía Anticorrupción solicitó para cada uno de los empresarios una fianza civil de casi 9 millones de euros, equivalente a la póliza de 6,4 millones abonada por la Junta incrementada en el tercio previsto para estos casos.

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Victoria Contreras
Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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