“Los ciudadanos olvidan pronto los casos de corrupción y vuelven a votar igual”

albertogarzonrinconAlberto Garzón Espinosa nació en Logroño (La Rioja) en 1985, pero la mayor parte de su vida ha residido en Rincón de la Victoria. Se licenció en Económicas (2007/2008) por la UMA y desde temprana edad fue miembro de la Unión de Juventudes Comunistas de España. En 2011 fue nombrado diputado por Izquierda Unida Málaga en el Congreso.

Desde entonces su vida dio un giro de 180 grados ya que su nombre comenzó a aparecer en los grandes medios de comunicación como un político joven que rompía con las reglas preestablecidas pues se le ha visto en numerosas manifestaciones y plataformas, concentra a masas en sus charlas a lo largo de toda la geografía española, va en transporte público al Congreso, comparte piso en Madrid con otros jóvenes y expone de manera clara y contundente sus principios anticapitalistas y basados en las teorías marxistas.

Albero Garzón habla con un lenguaje sencillo y con conocimiento a pesar de su juventud y cree en un modelo alternativo basado en el reparto de la riqueza. Entre la entrevista en la cadena SER y la defensa de las propuestas de su partido en el hemiciclo, conseguimos unos minutos en exclusiva para La voz de hoy aprovechando su reciente visita al municipio rinconero.

¿Cuáles son los principios del modelo que propone IU?
La reforma fiscal como forma de obtener ingresos mucho más justa que la que existe actualmente es la base principal. Hay que hacer un reconocimiento de que no se cumple la Constitución actual donde se supone que paga más quien más tiene y con eso se financian los servicios públicos. Lo que en realidad ocurre es que las grandes empresas utilizan mecanismos o paraísos fiscales para finalmente no pagar, hay un fraude fiscal de las grandes fortunas fundamentalmente, hay amnistías fiscales, mecanismo que el propio gobierno ha habilitado y hace que en última instancia seamos las clases medias y bajas quienes más pagan y sustenta el sistema público. Lo que proponemos es incrementar los impuestos a los más ricos y activar mecanismos financieros contra el fraude fiscal. Hoy en día de cada 100 euros que se recaudan solo 12 son de las grandes empresas (impuesto de sociedades), el resto son impuestos que se recaudan de los trabajadores u otras fórmulas. Las otras propuestas de IU pivotan sobre ésta, como son las reformas del modelo productivo, la apuesta por las PYMES y los comercios locales, la nacionalización de los grandes sectores productivos, la reforma financiera… Todos son elementos que se basan en la redistribución de la riqueza.

Una de las luchas de IU es la República pero ¿qué beneficios traería como modelo de estado?
Formalmente es cambiar el jefe de estado monárquico por una presidencia elegida en democracia, pero nosotros hablamos de un proceso más amplio, de la democracia participativa, abandonando la figura donde solo se vota cada cuatro años. La ciudadanía participaría de forma activa en la toma de decisiones a través de nuevos instrumentos públicos.

¿Qué les falta a los movimientos sociales para que sus acciones tengan más repercusión?

Ya están teniendo repercusión en la lucha de ideas, el 15M ha cambiado la forma de ver la sociedad, hemos empezado a hablar de desigualdad, la marea blanca, la verde, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca… todavía no han trascendido hacia un elemento legislativo que es lo que rige las normas de comportamiento. Lo que estamos haciendo es complementar la lucha de los partidos políticos junto con las movilizaciones sociales. Es un proceso lento, el despertar de una travesía por el desierto muy larga, una acción de repolitización. Estábamos hundidos en el conformismo absoluto y no se puede hacer la revolución de la noche a la mañana, hablando pronto.

¿Qué opinión le merecen los casos de corrupción que sobrevuelan a la política española?
Mariano Rajoy es un mentiroso y está constatado, no es un insulto gratuito, ya que es partícipe, al menos de forma pasiva, de una presunta financiación ilegal en el Partido Popular. Venimos de una transición, que es un relato mitificado, de la que hemos heredado rasgos de la dictadura franquista entre ellos la gestión de lo público como si fuera un cortijo privado. Los ERES en Andalucía, en la Comunidad Valenciana con Camps, la financiación de Bárcenas, o el caso de Urdangarín. Todo está vinculado a la falta de mecanismos para controlar eso por lo tanto se trata de una corrupción endémica, no son meros accidentes. Hablamos de eso de una forma estructural, la solución tiene que ser un formateo del sistema que nosotros llamamos reforma constituyente de limpieza de las instituciones. También, el problema es que tenemos un país con muy poca cultura política. Camps una vez en juicio y miembros del PP acusado y condenados, volvieron a ganar con mayoría. Los ciudadanos olvidan pronto los casos de corrupción y vuelven a votar igual. Hay poca penalización. Es un escenario donde hacen falta las reglas del juego y una politización y fiscalización más alta por parte de los ciudadanos.

¿Es necesario un relevo generacional en la política española?
Entiendo la política como algo fundamentado en un programa ideológico no en el líder, figura que ahora juega un papel importante dentro de la sociedad mercantilizada. Lo importante es la parte ideológica, sino, no hay líder que pueda aguantarlo como le ha pasado a Obama, Hollande o el propio Zapatero. Cuando hablamos de una ruptura, hablamos más de una forma nueva de hacer política. En mi misma línea, que tengo 28 años, se encuentran Julio Anguita o Antonio Romero, que a la vista está tienen unos años más que yo. También encuentras jóvenes de Nuevas Generaciones (PP) con el mismo ideario de Franco.

Hace unos días, en un diario malagueño afirmaba que no iba a ser candidato para las próximas elecciones municipales, ¿y para las autonómicas o las generales?
Tres días antes de ser elegido diputado no predecía que iba a pasar eso e igual pasa para dentro de unos años. Ahora estoy elegido como representante de la provincia de Málaga en el Congreso y hasta noviembre de 2015 voy hacer eso. Se escuchan muchos candidatos también para la Junta pero no es tiempo de liderazgos individuales sino colectivos y por suerte en IU tenemos mucha gente que cumple con esos perfiles. A nivel personal yo acepto cualquier responsabilidad pero evidentemente a las municipales que son antes de noviembre de 2015 no hay nada que plantear.

¿Cómo le ha cambiado la vida desde que es una persona mediática?
Hay muchos elementos positivos y negativos. Evidentemente hay una satisfacción importante cuando llegas a un sitio, recientemente a Valladolid, y vas a dar una charla donde hay 600 personas. Eso te permite sentir que estás contribuyendo a un proyecto humildemente y estás dedicando bien el tiempo. Mi vida ha cambiado radicalmente a nivel personal y en cuestión de tiempo es brutal porque el sábado cogí cuatro aviones y dormí tres horas y era el final de una semana ajetreada con varias charlas en ciudades, debates con ministros, encierro estudiantil… una hiperactividad que imagino no puede durar mucho a ese nivel a no ser que produzca mi muerte así que como no es deseable eso pues lo intentaremos modular. Eso, comparado con la tranquilidad propia de un investigador de universidad que pese a la precariedad laboral puedes descansar ocho horas, hay una diferencia notable pero se hace por un compromiso militante y yo lo tenía claro cuando aceptaba. Estoy contento con el resultado.

Como experto en asuntos económicos, ¿es cierto que se ven signos positivos en la recuperación económica como dice el Gobierno?
Desde el primer día se ven signos positivos en los bolsillos de las grandes empresas, fortunas que han aprovechado esta crisis como una oportunidad para quedarse con espacios públicos. Si hablamos en términos macroeconómicos, una subida del PIB del 0,1% no tiene incidencia en datos reales como la pobreza, la desigualdad, el desempleo o la precariedad laboral y salarial, y eso no va a cambiar, sino que va a empeorar. Cuando se habla de brotes verdes hay que decir para quién. El BBVA mostró hace nos días un beneficio de tres mil millones de euros, pero no es así para el resto de la población, lo que ocurre es que el Gobierno tiene que hace su labor de marketing para aguantar lo mejor posible hasta las próximas elecciones.

¿Hay salida de esta crisis?
El PP consideró que el PIB iba a decrecer un – 0,5 finalmente ha sido un -1,5. Lo hacen para hinchar los presupuestos y que no parezca que hay recortes. La memoria política es muy frágil, a la gente se le olvida muy pronto salvo los que lo sufren. En sus mejores predicciones el gobierno calcula para el 2018 una tasa de paro por encima del 20%, superior a la de países en guerra. Estamos en una crisis profunda, que va a cambiar la forma de ver la política en todo el mundo. El gobierno espera abrir la válvula de escape con el exilio de los jóvenes y no tan jóvenes, pero las políticas de austeridad basadas en recortes y bajada salarial van a dinamitar el modelo social. El PP lo tiene muy claro porque es su proyecto, el de la Troika, el de las grandes empresas. La CEOE lo tiene muy claro también con propuestas como la eliminación del salario mínimo o que los jóvenes trabajen gratis. Nos llevan a un régimen laboral de semi esclavitud. Hay que construir una alternativa que nos permita enfrentar eso. Las perspectivas son pesimistas pero la izquierda tiene que convertir la frustración en esperanza y la política es el elemento para cambiarlo. Ése es el trabajo de la izquierda.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.