Los “brujos lectores de Benagalbón” comparten en voz alta los textos trabajados

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brujoLos miembros del club de lectura de la biblioteca de Benagalbón ponían en marcha en el mes de noviembre el taller «Lengua de brujo», con el objetivo de aprender a leer en voz alta, pero han conseguido mucho más que eso. Se han superado en cada sesión y han reído, han llorado, han anhelado y han sentido en primera persona los versos de Machado, Lorca o los hermanos Quintero.

Han compartido los sentimientos que cada palabra despertaban en ellos y se han quitado el miedo de leer en voz alta y ser escuchados por un expectante público. La próxima prueba será mañana martes 23 de abril, Día del libro, puesto que harán una lectura abierta al público a las 18.00 en el salón de actos del Centro Cultural Teleclub, donde recibirán sus diplomas de «brujos lectores».

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Todos, o todas mejor dicho, porque como hombres en el grupo de 15 personas solo está José María y el bibliotecario que es quien les dirige, Enrique Bonilla, coinciden en que los viernes tienen una cita fija que en rara ocasión pierden de vista, pues no es solo el momento de lectura, sino el enriquecimiento de compartir con los demás. «Es una terapia para olvidar por unas horas lo que tenemos en casa, en el trabajo en la familia», afirma Antonia (sobrina).

Un buen maestro

«Enrique es un buen maestro, nos explica lo que no entendemos y dirige el coloquio para que todos opinemos», comenta Aurora. Todos participan y ninguna opinión es mejor a otra, no importa si se tiene más o menos formación literaria y cada uno interpreta el texto en función de sus circunstancias personales, pero todo vale para el crecimiento del grupo.

Ana acaba de leer un texto con el que se ha emocionado porque le ha recordado situaciones personales y sin quererlo le ha puesto la interpretación requerida para que pareciera que asistíamos a una representación teatral. «No es solo un club literario, es también una alfabetización para algunos miembros», asegura Enrique.

Alfabetización en el caso de las componentes más mayores, como es el caso de Antonia (tía) que explica que no pudo ir a la escuela y en las clases para adultos tampoco consiguió soltarse como aquí para aprender a leer mejor y a expresarse en voz alta.
El viernes pasado celebraron la última sesión de este taller, pero continuarán hasta junio con el club de lectura en el que leen títulos cada semana y al finalizar los libros realizan encuentros con el autor, visionado de películas, escuchan los poemas y comparten una merienda o desayuno.

Ahora tienen en mente proyectos como los intercambios con otros clubes de lectura de la provincia y realizar cuentacuentos en colegios o residencias de mayores, para compartir su aprendizaje con los demás y llevarle la magia de los libros a aquellos que no lo pueden hacer por sí solos. «Una ONG de lectura», apuntan.

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Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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