La autonomía personal

libertadActualmente vivir es una apasionante pero compleja actividad influida por el cambiante contexto social en un mundo cada vez más globalizado, de modo que las interrelaciones de los distintos países afectan positiva o negativamente y más rápida o lentamente a las personas que viven a cientos o miles de kilómetros en el mismo u otros continentes.

En éste ambiente de contínuos y muchas veces vertiginosos cambios las habilidades de afrontamiento de las situaciones por parte de las personas son muy diferentes dependiendo de su personalidad, capacidades individuales, educación y cultura, flexibilidad personal, situación social y económica, etc.

De ésta manera la actitud de cada persona hará que reaccione constructivamente, se rebele o que claudique ante las diferentes situaciones y problemas que se les presentan a lo largo de la vida durante sus diferentes edades evolutivas, infancia, adolescencia, adultez o la llamada tercera edad.

Qué es la autonomía personal
Al nacer cualquier ser vivo está inmaduro y muy dependiente de su contexto más próximo, por ello los bebés física, psicológica y socialmente necesitan totalmente de la atención y cuidados tanto de sus progenitores como de las otras personas que forman su ámbito más cercano, así como su espacio físico y su tiempo se reducen al aquí y ahora viviendo en “su eterno presente”.

Con la adecuada crianza y educación familiar podrá ir madurando progresivamente para con la complementaria ayuda de las enseñanzas de la cultura poder ser más independiente y disfrutar de la tan necesaria así como deseada autonomía personal.

La autonomía personal permite a las personas vivir y desarrollarse de manera propia dentro de las interacciones sociales y ambientales que necesita o elije mantener, pero a su vez está muy condicionada por factores como la edad, grado de salud física-psíquica y social, ambiente familiar, entorno social y natural, contexto cultural y económico, etc.

Triángulo de la autonomía
Según lo que hemos ido comentando hasta ahora la autonomía personal tiene tres componentes fundamentales debido a su propia naturaleza funcional y situación contextual.

Éstos tres componentes complementariamente forman y posibilitan una menor o mayor autonomía personal en la medida que se desarrollen más o menos y de manera simultáneas o muy diferenciadas temporalmente, siendo deseable que se optimice de forma coordinada su progresivo desarrollo.

La autonomía funcional (cuidados personales de automantenimiento de la salud y de las actividades necesarias para vivir mediante la resolución de las necesidades humanas básicas que Abrahan Maslow encuadraba en las necesidades denominadas fisiológicas y de seguridad ( básicas para mantener el equilibrio interno) siendo preciso resolver satisfactoriamente las necesidades de respiración, alimentación e hidratación, descanso diurno y nocturno, vestimenta y clima adecuados, afrontamiento humano del dolor, sexualidad, protección física y disponibilidad de hábitat confortable.

La económica en forma de dinero, recursos, bienes y activos que permitan la imprescindible independencia de las personas al llegar a la mayoría de edad, ya que carecer parcial o totalmente de los medios económicos limitan la calidad de vida y presuponen la dependencia de otras personas o instituciones restando por ello capacidad de decidir y de elegir libremente en su vida.

La emocional constituida por las necesidades humanas sociales (relación, participación y aceptación social), de estima (autoestima y estima proviniente de las demás personas) y de autorrealización (el equilibrio interior existente cuando tenemos una adecuada autoestima y valoración por parte de las demás personas posibilita el crecimiento personal y sentir satisfacción con nuestra propia vida).

Si una persona consigue y mantiene de manera habitual su autonomía funcional, económica y emocional, puede vivir de forma más libre pudiendo tomar sus propias decisiones y dirigiendo su vida de manera satisfactoria sintiéndose feliz más allá de sus peculiaridades personales, esté o no en relación de pareja o de cualquier otra forma de relación afectiva establecida culturalmente.

Fernando Gálligo Estévez es psicólogo y escritor. Ha realizado los Cursos de Doctorado en Psicología (Universidad Complutense de Madrid), Máster en Recursos Humanos (Universidad de Sevilla), Máster en Sexología (Sociedad Sexológica Malagueña) y Experto Universitario en Género e Igualdad de Oportunidades (Universidad de Málaga). Desde el 1 de enero del año 2000 trabaja como psicólogo del Instituto Andaluz de la Mujer en Málaga. Además, es formador universitario y de profesionales de Administraciones Públicas y empresas privadas. Ha publicado los libros “SOS…Mi chico me pega pero yo le quiero” 2ª ed. marzo 2013 (editorial Pirámide), “Amando sin dolor, disfrutar amando” 1ª ed. mayo 2013 (editorial Pirámide) y las monografías “Trátame bien” (Junta de Andalucía) y “Ámame bien” (Universidad de Alicante). Escribe habitualmente artículos y colabora en prensa, radio y televisión a nivel nacional.

A partir de octubre es uno de los colaboradores de La voz de hoy para asesorar también a los lectores que tengan una duda en el terreno de la psicología. Pueden enviarlas a redaccion@lavozdehoy.com y se las haremos llegar.

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