“FJ improvisando…”, la voz de Rincón en el emocionante mundo del rap ‘Freestyle’

fjraperoMás que una cultura urbana, como suele denominársele, el hip-hop responde a un movimiento artístico a través del cual las personas se expresan. Se considera que está compuesto por cuatro ramas: DJ, breakdance, graffiti y rap. Hoy en día, la expansión de este fenómeno ha sido tal que también podrían incluirse dentro de él modalidades como el ‘beatbox’ y el ‘skate’.

Sin embargo, el rap sigue siendo una de las vertientes fundamentales del hip-hop actual. Este estilo se caracteriza por la supremacía de la parte vocal sobre la música y por otros tres elementos principales: el concepto alemán de ‘Sprechgesang’ (o técnica que fluctúa entre el canto y el habla), el ‘beat’ o base (fondo en el que el ritmo de percusión de bombo y caja llevan el peso instrumental; resulta reconocible por su compás cuatro por cuatro y porque el tempo suele rondar entre los 80 y los 120 bpm o pulsaciones por minuto) y las rimas y juego de estructuras en los versos (comunes son las redondillas y cuartetas, por citar algunas).

Dentro del rap sobresale la popular técnica del ‘freestyle‘, basada en la capacidad que tiene un intérprete (también llamado MC o “emsi” y Maestro de Ceremonias) para crear y rapear de forma improvisada una letra a capela o sobre una base. La mayor repercusión de esta disciplina se concentra en torno a las ‘Batallas de freestyle’ o ‘Batallas de gallos’. Estos duelos, popularizados gracias a la película ‘8 millas’ (protagonizada por el célebre Eminem), enfrentan a dos ‘gallos’ o ‘freestylers’ que compiten entre ellos por ver quién es el mejor y lo hacen ‘rapeando’ sobre un ritmo instrumental (que puede ir cambiando). Un jurado, que en algunas ocasiones puede ser popular, decide el nombre del ganador.

Cada MC suele disponer de dos minutos distribuidos de manera alterna, en el primer y segundo turno el orden se intercambia, con lo cual el ‘gallo’ que arranca la ‘lucha’ tiene la última palabra en la misma y el primero en responder, por consiguiente, goza de la posibilidad de hacer cuatro minutos de manera casi seguida (A-B-B-A). Durante la ‘batalla’, cada ‘freestyler’ debe sacar su orgullo y reducir la autoestima del otro mediante la realización de una ‘caricatura’ del oponente y así humillarlo mientras el público jalea y aplaude las rimas más originales. En estas improvisaciones se valoran los siguiente elementos: el ‘flow’ (la soltura y adaptación sobre una base musical; aquí se tienen en cuenta matices como la altura, el timbre y el volumen de la voz; importa tanto lo que se dice como el cómo se dice), el carisma (el contacto con el público, la puesta en escena se hace a base de gestos y expresiones), el ingenio (se intenta evitar caer en el insulto fácil, por lo que se premia el hecho de darle una vuelta de tuerca a la descalificación así como la variedad de recursos verbales), la originalidad (todo aquello que nunca ha sido visto o escuchado en un escenario es un factor decisivo a la hora de dictaminar la identidad del vencedor) y, por supuesto, la espontaneidad (característica esencial del ‘freestyle’, técnica en la que no se ha de notar que la letra ha sido improvisada; en este aspecto juega un papel crucial la ‘respuesta’ o ‘contestación’, consistente en utilizar lo que el contrincante te ha dicho y devolvérselo en su contra).

De Peter Parker a Spiderman, el caso de un estudiante de Ingeniería Mecánica
En Rincón de la Victoria contamos con un exitoso practicante de esta modalidad de rap. Se llama Francisco Javier Sánchez Carnero, tiene 20 años y estudia Ingeniería Mecánica. Ésa es su vida lejos del escenario, ya que cuando se sube a él y toma el micrófono se transforma en su álter ego, FJ, un belicoso y ocurrente MC que construye afilados y demoledores versos, mecidos con la cadencia de su rápida inventiva.
El talentoso joven se adentró en este competitivo mundo durante el verano de 2008 mientras estaba con sus amigos en la playa, pero no fue hasta un año más tarde cuando comenzó a tomárselo de forma seria. Y vaya sí lo hizo. Su gran trayectoria y palmarés no dejan lugar a dudas: triunfos en 2º Jam de Rincón de la Victoria (2010), ‘Gold Battle’ de Málaga (2011), 3º Jam de Rincón de la Victoria (2011), Batalla Callejera en la Malagueta (2011) y 3ª Edición de la ‘Batalla de Gallos’ del pub ‘Sabor’ (Fuengirola, 2013), entre otros galardones. También ha participado en las competiciones regionales organizadas por Red Bull y la Hipnotik, tanto la celebrada en Granada como en Madrid. En esta última, además, FJ llegó hasta cuartos, quedándose a una ronda de clasificarse para la final nacional.

“FJ es un papel que interpreto sobre el escenario, en esos momento me transformo en el personaje que yo mismo he creado, como si fuese un superhéroe… Digamos que Francisco Javier es Peter Parker y FJ se encarga de ser Spiderman”, explica a ‘La voz de hoy’ el joven ‘freestyler’, que añade en referencia al mundo de las ‘batallas de gallos’: “Para mí siempre han sido importantísimas, gracias a ellas he experimentado ‘subidones’ de moral y autoestima. Además, compitiendo he conocido a personas que a día de hoy son grandes amigos… Aunque nos hayamos repartido mucha ‘cera’ sobre las tablas”, bromea el rinconero. Este universitario también resalta el desparpajo y la soltura que ha adquirido gracias a su faceta rapera: “Te da mucha seguridad a la hora de exponer un trabajo de la carrera o conversar con una chica”.

“Una vía para expresarse libremente y mostrar rebeldía”
Si algo caracteriza a un ‘freestyler’ es el ingenio necesario para hacer mofa del rival cuando ambos se hallan en pleno enfrentamiento y han de ‘caricaturizarse’ mutuamente. “Intento recurrir a recursos como causas y consecuencias, y símiles con personajes famosos, por ejemplo”, explica FJ. Asimismo, el artista puntualiza: “Me da pena que el ambiente de este mundo sea tan autodestructivo consigo mismo. En lugar de eso, debería ser una vía para expresarse libremente y mostrar rebeldía, aunque siempre desde el respeto”; a lo que añade: “Muchas personas del rap se vuelven conservadoras y al que intenta hacer algo nuevo y abrir sus horizontes con otro tipo de música, lo que me parece totalmente necesario para el desarrollo y la evolución de cualquier arte, se le critica con dureza”. Preguntado acerca de los motivos que le llevaron a introducirse en las ‘batallas de gallos’, el rapero afirma que éstos son varios: “Únicamente en el ‘freestyle’ puedo expresarme sin tapujos. También me llamó mucho la atención el hecho de que esta técnica dependa tanto de la improvisación; dos personas se enfrentan en igualdad de condiciones, no hay nada preparado, no reciben ayuda de ningún tipo… Es un combate totalmente justo”.

Gracias a la racha de competiciones ganadas en 2011, Francisco Javier obtuvo la oportunidad de grabar varias canciones en HomeStudios y a finales de ese mismo año pudo publicar una maqueta, totalmente gratuita, titulada ‘Despacito y con buena letra’. Hace relativamente poco tiempo también ha dado sus primeros pasos en mundo de la producción musical. Por tanto, se vislumbra un futuro muy prometedor para este joven talento de Rincón de la Victoria que, a base de incendiarias y potentes rimas, alza su voz hacia el estrellato.

Vea el siguiente vídeo si quiere conocer el funcionamiento de una auténtica ‘batalla de freestyle’:
Octavos de final de la 3ª edición Jam de Rincón de la Victoria (2011)
http://www.youtube.com/watch?v=CRCrM7Dgu28

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.