“Para estar en pareja es necesario saber vivir sin ella, la felicidad no depende de la otra persona”

Fernando Gálligo es natural de Madrid donde se licenció en psicología en el año 80 en la Universidad Complutense. Es máster en Recursos Humanos y en Sexología y experto universitario en Género e Igualdad de Oportunidades. Ha trabajado en centros privados y públicos de Madrid, La Rioja, Sevilla, Guadalajara y Málaga. Desde enero de 2000 trabaja en el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) y desde hace años vive en La Cala del Moral. El junio, el Colegio de Psicología de Andalucía Oriental le entregaba el premio a la Trayectoria Profesional. En septiembre ha participado como ponente en un Congreso Internacional de Psicología en Brasil.

¿Qué ha supuesto este galardón?
Es un reconocimiento importante por parte de los compañeros y de la propia junta del Colegio. Lo tomo como un respaldo bastante grande a nivel profesional que me revaloriza a nivel curricular.

Ha trabajado en Servicios Sociales, salud mental, tercera edad, selección de personal, formación, consulta privada… ¿Qué área prefiere?
De todos los colectivos se aprende y te sirve para la actuación en otros. Todo te enriquece. Aunque en esta última etapa, a la que he dedicado más tiempo, más de 16 años, me he metido a fondo en la problemática de las parejas y los malos tratos.

¿Cómo se trabaja en el IAM?
Pueden venir mujeres de cualquier edad y por cualquier problemática. En concreto hay un área para el tema de parejas y la crisis que se deriva de una separación, una ruptura o malos tratos. Hay asesoramiento jurídico, social y psicológico. Nosotros trabajamos con consultas personales o con terapias de grupo. Se estudian los casos y se establecen itinerarios para cada una de las mujeres que atendemos.

Pero el problema no se soluciona solo con acudir al centro.
Ellas tienen que poner de su parte, responsabilizarse de su situación y poner en marcha las estrategias y recomendaciones que se le hacen. Hay veces que es más complicado por toda la situación que acompaña: con hijos, sin trabajo ni formación, sin apoyo familiar…

Se habla de un aumento en las jóvenes que tienen problemas en la pareja.
Sin duda, ha aumentado el número y ha bajado la edad. Desde hace unos años se ha creado un programa de atención específico para menores. Chicas de entre 14 y 17 años, pero incluso a veces nos alertan con problemas de pareja y malos tratos en niñas de 12 y 13 años. Aunque no sea políticamente correcto, desde el 2003 yo empecé alertar de esta problemática en la gente joven y cada vez llegan más casos con menor frecuencia.

¿Qué ha pasado para que se dé esta situación?
Cada vez se empiezan las relaciones a edades más tempranas y falta estabilidad emocional y madurez porque la adolescencia cada vez empieza antes y acaba más tarde y es la etapa más conflictiva de la vida. Cada vez las relaciones se hacen de forma más precipitada, no solo en jóvenes.

Sin embargo, ahora hay más información y más campañas de sensibilización, ¿qué falla?
La gente está informada pero no formada. Se pueden hacer 20 campañas pero eso no significa que se cambien conductas, el proceso es mucho más lento y empieza por la familia desde edades tempranas. Hay modelos familiares poco adecuados, muchas crían pero pocas educan y aún persiste el machismo entre muchos chicos jóvenes. Además, el mal uso de las tecnología hace que provocar daño emocional psicológico sea más fácil. Sin duda, hay más cantidad de maltrato en menores que hace dos o tres décadas.

Viene de participar en un congreso internacional sobre la problemática, ¿pasa en todos sitios igual?
El tema del sexismo, de los malos tratos en jóvenes es universal y en todos los países la atención que se realiza, la prevención, es similar, no hay grandes diferencias. Hay que trabajar más a nivel familiar y comunitario. No se va a cambiar nada con acciones “paracaidistas”, hay que dar más continuidad a los programas de educación y poner más énfasis en las relaciones positivas, sanas…y en la implicación de las familias.

En varias ocasiones, le hemos oído hablar de la presión social a estar emparejado, ¿Cuál es el problema?
Está sobrevalorado el tema de tener una pareja. No importa la edad o el sexo, socialmente es un modelo potenciado, igual que el amor romántico de las películas y la literatura, cuando en realidad para estar en pareja es necesario vivir sin ella, la felicidad no depende de la otra persona sino de uno mismo. Por ejemplo, tenemos chicas que vienen a terapia por problemas con su ex pareja y cuando encuentran una nueva dejan de venir y piensan que el problema se ha acabado, cuando en realidad es algo personal.

Ha escrito ya dos libros sobre las relaciones de pareja, enfocado en dos direcciones opuestas.
Sí, el primero, “Mi chico me pega pero yo le quiero”, sobre las víctimas de malos tratos y los fracasos en la relaciones, no necesariamente por violencia. Pero durante el año de presentación, en el 2009, pensé en escribir el segundo, “Amando sin dolor, disfrutar amando” (2013), sobre las relaciones sanas y positivas, para mostrar que es posible aunque no sea fácil. Son manuales prácticos de psicología, para todas las edades y sexos.

No hay dos sin tres.
Sí, el tercero llegó en 2015 y ahora estoy de presentaciones. “Mejorando mis relaciones personales” se me ocurrió entenderlo como relaciones positivas en la familia, los amigos, la pareja…Es un tema más positivo y con mayor público potencial ¿a quién no le gusta tener más y mejores relaciones? Se conoce mucha gente pero de forma rápida y superficial y sin embargo, la Clínica Mayo de EE.UU. ha demostrado científicamente que tener buenas relaciones interpersonales mejora el sistema inmunitario y favorece la resilencia frente a los agentes agresores.

¿Comparte con nuestros lectores algunas pautas?
Es posible y deseable no aumentar las relaciones si no mejorarlas. Deben basarse en el respeto y la libertad y no usar a la otra persona en un plano utilitarista. Hay muchos modos de relacionarse emocionalmente, afectivamente y sexualmente, la pareja no es el único, pero en este caso, la relación debe basarse en la independencia. La mayoría de la gente dice te quiero, pero muy poca dice te amo.

La literatura es una de sus inquietudes y por eso ya anda inmerso en su siguiente obra: una trilogía de novelas de realismo mágico, que según nos cuenta trata sobre las relaciones entre diferentes personajes cosmopolitas, liberales y de un nivel socioeconómico y cultural alto que lo mismo podrían estar en Shanghái que en Fuengirola.

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Victoria Contreras Blancas

Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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