Estrenos:Musarañas

musarañasEspaña, años 50. Montse ha perdido su juventud cuidando de su hermana pequeña, con la que vive en un siniestro piso del centro de Madrid. Tras la muerte de su madre, su padre huyó cobardemente dejándolas solas. Montse padece agorafobia pero no lo sabe y se esconde de la vida, entre cuatro paredes, volviéndose cada vez más obsesiva y desequilibrada. Trabaja de costurera y el único eslabón que la une con la realidad es su hermana, hasta que un día ocurre algo extraordinario que dará un vuelco a su vida.

Reparto
Macarena Gómez es Montse
Nadia de Santiago es Hermana
Hugo Silva es Carlos
Luis Tosar es Padre

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Dirección
Juanfer Andrés y Esteban Roel

Impresiones
Ópera prima de los directores Juanfer Andrés y Esteban Roel, avalada desde la producción por Álex de la Iglesia, nos encontramos ante un ejercicio de estilo sin más pretensiones que las del más puro (y agradecido) entretenimiento cimentado en tres pilares fundamentales: una historia anclada en el costumbrismo más rancio que poco a poco va derivando del terror psicológico hasta alcanzar altas cotas de truculencia, una atmósfera asfixiante y una interpretación brillante de Macarena Gómez.

La historia juega con la agorafobia de la protagonista tanto para crear situaciones de tensión como para enmarcar la acción prácticamente en su totalidad en una única localización, el piso donde vive junto con su hermana pequeña. De esta forma, tan reducido escenario contribuye a crear una atmósfera malsana y claustrofóbica que sus directores saben recrear y aprovechar muy bien, acrecentándola con el oscurantismo y afán religioso mal entendido y llevado al extremo tan propio de la España de posguerra: los lutos eternos, la figura de la mujer como mera servidora del hombre de la casa y los pecados (y cadáveres en el armario) que quedan de puertas adentro y ni los rezos constantes a un Dios inclemente pueden apaciguar. Así pues, una situación que ya es de por sí truculenta evolucionará debido a dos acontecimientos. El primero es la entrada en la mayoría de edad de la hermana pequeña, lo que conlleva abrir las puertas a un nuevo escenario de soledad impensable. El segundo, y crucial, es la aparición accidental (y accidentada) de un nuevo y misterioso inquilino que, al igual que Clint Eastwood en la imprescindible El seductor, supondrá una revolución en ese microcosmos corrompido que sacará a la luz oscuros secretos del pasado y mucho más, para su propia desgracia. A partir de este momento, el caldo de cultivo cocinado a fuego lento entrará en ebullición en una catarsis imparable de revelaciones, horror y sangre. Le falta un poco más de cohesión a la historia, que sacrifica la credibilidad del espectador en el último tercio de película en aras de un ritmo frenético, aunque es algo que tampoco resulta molesto si se entra en el juego que propone.

De esta forma, asistimos a una apreciable película que, pese a adolecer de los tics y aristas lógicas en una ópera prima, es una más que estimable muestra de cine de género que nos mantendrá pegados a la butaca desde su malsano planteamiento hasta la montaña ruda de su último tramo. Tal vez es en este punto donde la película puede crear más controversia. El tono no será del agrado de todo el mundo, ya que está teñido de un sentido del humor perverso y negrísimo que provocará la risa en más de uno de sus momentos truculentos. Si esta era la intención de sus autores, es decir, plantear una historia tan pasada de vueltas que alcanza sus mejores momentos no tomándose en serio a sí misma, les ha salido bien la jugada. Pese a ello, bajo esta pátina de locura y exceso reside una historia con un poso dramático muy impactante y gran parte de cuya fuerza reside en una interpretación magistral de Macarena Gómez, que carga con la película a sus espaldas y lo da todo por su personaje. Una nueva demostración de tablas de una actriz como la copa de un pino, apoyada puntualmente por un Luis Tosar excelso una vez más en un pequeño papel tan poco agradecido como crucial para la trama. También es destacable la interpretación de Hugo Silva, que da la talla en un registro que se aleja de su zona de confort. Como nota a pie de página, se puede constatar cómo Carolina Bang, que se reserva una pequeña aparición, continúa siendo tan guapa como mala actriz; y cómo en los 50 ya se hacía la cobra, gesto tan antiguo como el tiempo.

Hay muchas clases de monstruos, pero los que más miedo dan son los monstruos cotidianos; aquellos que a la luz del día se confunden con personas normales pero que aprovechan la nocturnidad, la seguridad tras una puerta herméticamente cerrada y el hedor rancio a podredumbre moral que desprenden para aterrorizar a sus víctimas. Para los que disfruten con las historias truculentas aderezadas con unas cuantas capas de esperpento, locura y mala leche, esta es su película.

Dante Martín. Nacido en Granada y criado en Málaga, ejerzo mi pasión por el séptimo arte desde la infancia. En 2008 comencé con un blog dedicado al cine en todo su esplendor hasta reconvertirlo en página web, donde se dedican secciones exclusivas a críticas, libros de cine, bandas sonoras, series, etc. Soy Director y redactor de la revista digital Cine y Bso: www.cinebso.net.

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Victoria Contreras
Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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