Estrenos: El Hobbit La batalla de los cinco ejércitos

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hobbitThorin escudo de roble ya es dueño y señor de Erebor. Mientras el dragón Smaug atemoriza la región, varios ejércitos quieren tomar la montaña solitaria para recuperar algunos de sus tesoros, sin embargo, un mal mayor se avecina en lo que acontecerá en una gran guerra.

Reparto
Ian McKellen es Gandalf
Martin Freeman es Bilbo Bolson
Richard Armitage es Thorin
Cate Blanchett es Galadriel
Hugo Weaving es Elrond
Lee Pace es Thranduil
Christopher Lee es Saruman
Orlando Bloom es Legolas
Evangeline Lilly es Tauriel

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Dirección
Peter Jackson (El señor de los anillos)

Impresiones
Se cierra la trilogía de El Hobbit con La Batalla de los cinco ejércitos. A estas alturas, decir que era innecesaria o poco fiel al texto es una tontería, ya lo dijimos en las dos anteriores y no vamos a entrar en valoraciones sobre su comparativa al cuento original, eso ya no sirve de nada. Vamos a reseñar sobre la película, obviando su fidelidad y centrándonos en el conjunto visual ofrecido.

Para meteros en situación sobre mi objetividad, os diré que las dos anteriores me parecieron películas simplonas, alejadas del alma del Señor de los Anillos, algo comprensible si pensamos que viene de un cuento para niños, de ahí que su humor absurdo e infantil fuese todo un reto para muchos, donde me incluyo. Muchos hablaban -y con razón- de que éste humor era parte del libro, por su narrativa de fábula, pero tras ver la primera trilogía de Tolkien, más de uno esperaba cierto halo de continuidad con respecto a su estilo. Es cierto que goza de buenos momentos como los enigmas de Gollum, la mejor escena de las dos primeras películas de ésta trilogía, pero en resumidas, todo se concebía como una cinta de aventuras para toda la familia, con más contras que pros.

De éste modo, no podía más que ir con las expectativas por tierra. Probablemente haya sido una de las pocas películas que haya ido a ver al cine con ninguna expectativa, y ya sabemos que eso siempre ayuda. De éste modo, nos metemos en la historia desde el primer minuto. Peter Jackson continúa tal y como acabó la anterior, con Smaug desatado haciendo de las suyas. Papel que «interpreta» Benedict Cumberbatch y el cual declaró que se sintió ridículo al tener que usar su cuerpo para tal cosa, en vez de solo su voz. ¡Cuanta razón tienes Sherlock!. El dragón es tan solo un aperitivo para ofrecernos el verdadero título de la obra: La batalla de los cinco ejércitos. Con ésto podemos resumir que la historia se centra en los intentos de varios ejércitos por recuperar sus tesoros ahora que la montaña ha quedado libre de la maldición del dragón. Thorin cae invadido por la presión al no encontrar la joya del reino, y ésta es la base principal de la saga, el oro es una perdición que debilita al más fuerte de todos. Una moraleja que convierte a Thorin en un ser de doble personalidad, poseído.

No hace falta decir que la película sigue sin brillar como la primera trilogía, que sin ser en cuanto a argumento una joya, fascinaba por su artesanía. En ésta, al igual que las dos anteriores del Hobbit, lo digitalizado prima y por desgracia se nota. No puedo permitir que aparezca un nuevo enano, llamado Dain, interpretado nada menos que por Billy Connolly y que más que maquillaje, sea un ser completamente digitalizado, hasta en sus planos cortos. Eso es inconcebible y no hace más que decorar ese mundo artificial que desentona en todo momento. Me parece muy bien que lo enfoquen a lomos de un cerdo de la manera que quiera, pero cuando le enfocan solamente la cara, es todo tan digital que chirría. No puedo tampoco creerme en la primera escena que Bardo ate una cuerda a una barca pesada que apenas puede seguir su paso y ésta rompa la ventana de su celda como si de una lancha motora se tratase, eso es imposible. Pero estamos en una película de fantasía y ante estos detalles poco podemos hacer.

Sin embargo, obviando sus errores comunes en ésta saga, hay que aplaudir algunos detalles que convierten ésta entrega en la mejor de las tres. Es cierto que la batalla tiene en el cuento original apenas un par de páginas de contenido, pero esa es la larga historia de Jackson por alargar su franquicia y hacer caja. Así, obtenemos una cinta repleta de acción, cargada de guerra y tensión. A unos le puede fascinar que Legolas salte de piedra en piedra mientras caen al más puro estilo videojuego, a otros les puede parecer una paparrucha, pero a fin de cuentas, son esos los detalles que nos gusta ver en el cine, en pantalla grande, buscando lo imposible.

Y es que si la cinta brilla es por hacer ese uso de la historia inventada de un modo conexo, es decir, uniendo ésta trilogía con El señor de los anillos. Lo ocurrido entre Sauron y el grupo formado por Saruman, Elrond y sobre todo Galadriel más poderosa que nunca, es tan perfecto que aplaudimos con las orejas. ¡Como pelea Christopher Lee! (ésto es un poco irónico). Uno de los momentos más oscuros y tenebrosos de la saga que nos ponen los vellos de punta. De igual modo, hemos hablado del humor, en ésta tercera prima la seriedad, recordando más a los inicios de Jackson en la primera trilogía, aunque no falta el dichoso personaje inútil que sobra y le pesa a la cinta. Me refiero a Alfrid, interpretado por Ryan Gage, un ser despreciable que solo quiere huir y estar a salvo aunque para ello se tenga que vestir de mujer. Patético.

Seguramente me olvide de otros muchos detalles, pero es de recibo ver ésta cinta en el cine, en la gran pantalla, para disfrutar de su acción, de su cierre, y en resumen, de la mejor cinta de las tres, que eso ya es algo a tener en cuenta si hablamos de las otras dos anteriores. La banda sonora, como no podía ser de otra forma, es perfecta en cada escena. Howard Shore ha sido el alma de Peter Jackson en el universo Tolkien y sin su música de batalla y sus diferentes leitmotivs no habría sido lo mismo. Resulta curioso que no haya tenido mucha mención en los últimos premios, habrá que ver si los Oscars se acuerdan de él. Con respecto al tema final, el cierre no puede ser mejor. Billy Boyd, quien fuera Pippin en la primera trilogía, interpreta el tema The Last Goodbye, poniendo la guinda al cierre y superando fácilmente al pestiño de la segunda entrega, el I See Fire de Ed Sheeran. Conservando un estilo en la linea Shore, la banda sonora y su canción culminan apoteósicamente en la mejor cinta de las tres -lo he dicho ya varias veces, creo- así que no esperen, vayan a ver a Gandalf, Bilbo, Legolas y todos los demás personajes y disfruten, porque ya no sabemos si habrá un nuevo enlace con éste universo a no ser que Peter Jackson quiera conseguir más dinero

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Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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