El Revezo: “El mayor logro, conseguir que el Concurso Tradicional de Verdiales de Benagalbón sea de Interés Turístico”

elrubio2Francisco “El Rubio” es uno de los vocales de la peña El Revezo, fundada en 1994 en Benagalbón con la intención de recuperar el folclore local y traer los verdiales estilo Montes de nuevo al público y a la calle. El mayor logro de esta agrupación ha sido el conseguir que el Concurso Tradicional de Verdiales de Benagalbón se convierta en Interés Turístico, afirma Francisco.

El Revezo, palabra popular que significa pequeño descanso, cuenta con 60 socios de todas las edades, y prepara durante todo el año su participación en el Concurso Tradicional de Pandas de Verdiales estilo Montes que se celebra, desde hace 19 años en Benagalbón y del cual son responsables.

Poco a poco han conseguido que esta gran fiesta de choque de pandas que se celebra en Septiembre, sea conocida y reconocida por todos los que cada año se acercan a disfrutar de ella. Más de 9.000 personas disfrutaron de los choques de la última edición. El concurso se ha consolidado como uno de los eventos más importantes de toda la comarca.

“Esto no podríamos haberlo conseguido sin la implicación de la gente de Benagalbón. Mayores y pequeños se vuelcan en la fiesta ayudando sin descanso”, reconoce Francisco y continúa: “Nuestra Peña ha querido darle seriedad al evento, cuidando todos los detalles, desde el cartel, con artistas de renombre, hasta los pregoneros, personalidades de la política o la sociedad, para que tenga la categoría que se merece”, sentencia Francisco.

Cultura en las calles

“El Flamenco se ha ido comiendo otras artes con el paso del tiempo. Algunas, como los verdiales, mucho más antiguas, ya que tiene reminiscencias de rituales dionisíacos y cultos al Dios Baco y a Cibeles en fechas señaladas como los solsticios de invierno o verano”, explica “El Rubio”.

Y prosigue: “los Verdiales siempre han pertenecido al pueblo, a la cultura popular y campesina. Hemos querido romper con el escenario y el espectáculo, acercando el arte a la gente, que puedan rodear a la panda, escuchar el cante y los instrumentos, como se ha hecho siempre en esta tradición”.

Una de sus iniciativas, la Escuela de Verdiales, acoge a más de 25 alumnos entre bailarines, percusionistas o músicos de cuerda de todas las edades y sexos, y en ella se facilitan instrumentos y las clases son gratuitas, y por primera vez este curso desarrollará su actividad en el Centro de Folclore de Benagalbón.

Falta de apoyo institucional

“Es curioso que podamos tener un lugar para impartir clases antes que una sede. Nuestras reuniones hemos de hacerlas en la Biblioteca o en algún bar cuando ésta se encuentra cerrada”, lamenta Francisco.

“Solo por la documentación histórica de la que disponemos y de las obras de arte originales deberíamos poder disponer de un lugar donde la gente pudiera acceder y enriquecerse admirándolas”, comenta.
Esta peña se mantiene con las cuotas de sus socios únicamente, por ello sin la ayuda de las instituciones es complicado continuar con su interés de “conservar las tradiciones de la zona y fomentarlas entre los más jóvenes para que sigan entre generaciones y no se pierdan en el tiempo”, explica Francisco.

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