Para disfrutar unas vacaciones de verdad

Todas las personas necesitamos periódicamente descansar para poder mantener una buena salud integral (física, psicológica y social) ya seamos estudiantes, trabajemos en el ámbito doméstico o/y también fuera de casa.

Éste descanso generalmente suele estar establecido en fines de semana dependiendo de nuestros horarios y trabajo concretos, siendo aplicable a todas las personas cuales quiera que sean sus ocupaciones, por lo tanto también debería incluirse a las denominadas “amas de casa”.

Las personas que realizan la mayor carga de trabajo doméstico también necesitan especialmente descansar pudiéndose despreocupar de las tareas diarias haciendo las comidas fuera de casa o aún mejor alojándose en establecimientos hoteleros aunque sean pocos días.

Ésto sin embargo no debe hacernos olvidar la conveniencia y obligación ética del justo reparto compartido de tareas domésticas proporcionalmente a las edades y circunstancias de todas las personas (menores y mayores) que conviven en casa.

Minivacaciones periódicas

También por ello cada vez se recomienda más dividir las vacaciones estivales en varios periodos no inferiores a cinco días naturales para así prolongar a lo largo del año los efectos beneficiosos del descanso saludable, pudiendo dedicarse a compartir actividades deseadas de ocio y tiempo libre o realizar pequeños viajes a lugares cercanos.

Ésta creciente recomendación de especialistas no es siempre posible en algunos casos por cuestiones laborales, familiares o sociales, pero sí al menos debería ser puesta en práctica por la mayoría de las personas.

Vivir con la expectativa ilusionante de éstas minivacaciones periódicas nos ayuda a afrontar con más calma las dificultades y problemas de cada día, produce una mayor satisfacción personal y nos ayuda cada día a trabajar con mejor actitud y más satisfacción.

Por otra parte cuando se tiene un mes entero como vacacional pueden existir problemas de adaptación tanto a las vacaciones largas como aún más a la reincorporación al trabajo con la sintomatología del llamado sindrome postvacacional que sufren algunas personas.

Necesidad vital de un descanso saludable

La función principal del descanso es recuperar la energía vital para poder seguir viviendo con plenitud dentro y fuera de la actividad laboral u ocupacional, para lo que es necesario tanto bajar el ritmo de actividades en la medida necesaria como disfrutar de manera sana y tranquila con actividades que nos gusten sin llegar paradójicamente a estresarnos en el tiempo de ocio por un exceso de ocupaciones.

Saber aprovechar el tiempo libre de manera saludable, además de hacernos disfrutar viviendo otras experiencias diferentes o nuevas, también nos ayuda a valorar de modo más equilibrado nuestro trabajo habitual aportando sentido a nuestra actividad laboral.

Cuando el descanso periódico o estival no es satisfactorio acaba por afectarnos negativamente también a nuestra calidad de vida, a nuestro desempeño personal en cualquier área y por elo finalmente a nuestra salud física, psíquica y social.

Actividades vacacionales saludables

Para que las vacaciones sean realmente beneficiosas es necesario vivirlas con actitud relajada y positiva, sin obligaciones autoimpuestas ni tampoco un exceso de actividades por placenteras que puedan ser, ocupando el ocio de manera variada; mostrarnos abiertos también a conocer y vivir experiencias, lugares y personas nuevas; manteniendo horarios regulares algo más relajados pero dentro de pautas sanas aprovechando el mayor tiempo de convivencia para conocernos mejor compartiendo con amistades y familiares actividades de manera alegre y distendida.

Practicar con tiempo suficiente nuestras aficiones artísticas, culturales o deportivas habituales, probar a descubrirnos y sentirnos vivencialmente de manera diferente en el contexto vacacional de manera que salgamos del territorio cómodo pero muchas veces aburrido de la rutina y lo conocido para aventurarnos en nuevas vexperiencias personales o sociales.
En vacaciones tenemos mucho más tiempo para compartir relajadamente con amistades y familiares, pudiendo así disfrutar momentos irrepetibles de bienestar y cariño.

También podremos vivir muy plenamente con todos los sentidos en el aquí y ahora de cada momento del día a través de diversas actividades, estemos o no en nuestro lugar habitual de residencia, aunque si es recomendable de cuando en cuando viajar a otros lugares más o menos cercanos para cambiar de ambiente pudiendo aprovechar también para compartir parte de nuestra vida con nuestras personas queridas que viven fuera.

Regreso a nuestra cotidianidad

En cualquier caso una muy buena recomendación práctica para la reincorporación satisfactoria a nuestro entorno y ocupaciones cotidianas es que lo hagamos dejando al menos un día libre estando en nuestra casa y entorno cotidiano para adaptarnos de modo suave ajustando nuestros horarios y comidas, actividades y descanso nocturno a los hábitos que tenemso por nuestra vida cotidiana.

Si seguimos éstas sencillas propuestas durante nuestro tiempo libre y vacaciones, además delas descritas para regreso y vuelta a la llamada vida diaria podremos sentir que verdaderamente hemos descansado y recargado energías de manera saludable para vivir cada día con ilusión hasta nuestras próximas minivacaciones.

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Fernando Gálligo

Escritor y psicólogo. Trabaja como psicólogo en consulta diaria. Ha
publicado los libros “SOS…Mi chico me pega pero yo le quiero” (ed.
Pirámide), “Amando sin dolor, disfrutar amando” (ed. Pirámide) y
“Mejorando mis relaciones personales. Amistades, Familia y Pareja” (ed.
EOS)

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