Denuncian al SAS por una negligencia que dejó a una joven en silla de ruedas

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sasM.R.M. de 33 años de edad ha quedado postrada en una silla de ruedas después de ser sometida a cuatro intervenciones, contraer un virus hospitalario y sufrir un accidente quirúrgico.

Por todo ello, la joven, a través del gabinete jurídico del Defensor del Paciente, ha presentado una reclamación patrimonial contra el Servicio Andaluz de Salud (SAS), por 356.824 euros, además de denunciar a la clínica concertada en la que fue intervenida y al médico que llevó su caso, según informaba ayer el diario El Mundo.
La joven, natural de Benalup-Casas Viejas (Cádiz), fue intervenida en mayo de 2009 de prótesis total de cadera derecha para paliar una luxación congénita que sufría desde la infancia.

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La intervención fue desarrollada en la Clínica San Rafael de la capital gaditana, concertada por el SAS, donde seis meses después es intervenida para un injerto óseo, en esta ocasión en la cadera izquierda. En esta intervención se produce un “accidente quirúrgico”, que provoca la rotura de la broca o fresa, que queda incrustada en el fémur de la paciente a la altura de la rodilla.

Una semana después, cuando era sometida a un TAC, a la joven se le sale la cadera izquierda, recientemente operada, cuando es trasladada de camilla. La propia afectada asegura que ese trasladado “no fue realizado por un celador, sino por el vigilante de seguridad de la puerta ayudado por otra persona”. Fue de nuevo intervenida, pero no termina de recuperarse de la cadera izquierda, que le provoca dolores en la pierna además de salirse de su sitio natural.

No fue hasta octubre de 2010, tras varios ingresos, cuando es operada de nuevo de prótesis total en la misma cadera, pero en junio de 2011 un bulto en la ingle alerta a la paciente, que es de nuevo intervenida. Fruto de esta intervención a la joven le queda abierto un absceso que debería cerrarse a los diez días, pero que se prolonga hasta cuatro meses. Fecha en la que empieza a sufrir malestar y fiebre y su médico de cabecera la deriva al hospital del SAS de Puerto Real.

Los especialistas descubren que ha contraído una bacteria hospitalaria que obliga a retirarle todas las prótesis metálicas, ya que se reproduce con este material.
No es hasta junio de este año, cuando los médicos la intervienen de nuevo para colocar una nueva prótesis, cuando descubren que la bacteria ha consumido la pelvis y no hay posibilidad de insertar esta prótesis, por lo que su estado es irreversible y debe pasar el resto de su vida en una silla de ruedas.

M.R.M. asegura que la negligencia que imputa a la Clínica San Rafael y a su médico, A. P., “no es solo porque haya fracturado la fresa o broca dejándola de por vida en el interior de mi fémur izquierdo, sino sobre todo por haber adquirido una infección nosocomial hospitalaria gravísima en las intervenciones quirúrgicas, que me ha destruido la pelvis y parte de cotilo de la cadera izquierda, lo que impide que se me coloque una nueva prótesis y me deja en silla de ruedas”.

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Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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