Cómo resolver la agresividad en la infancia y adolescencia

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skatersCada vez es mayor el número de consultas de madres y padres por la conducta violenta de sus hijas e hijos, sintiendo desconcierto e impotencia y preguntando como pueden actuar mejor. Es muy conveniente reaccionar cuanto antes, pues de no darle importancia y dejarlo pasar supondrá el agravamiento del problema y que cada vez sea más difícil solucionarlo.

Por qué se comportan violentamente
En ocasiones la existencia de graves problemas emocionales produce agresividad y conductas violentas, ya sea por no sentirse aceptados o amados, considerarse obstáculos en la vida de sus progenitores o por descubrir que nacieron sin ser deseados, por lo que sienten frustración que les causa reacciones contra sus propios padres.

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En otras ocasiones el ser tratados de manera muy severa también les hace comportarse violentamente como reacción defensiva disfuncional.

Pero otras veces el crecer sin límites ni normas claras en una atmósfera muy permisiva crea inseguridad así como conductas tiránicas convirtiéndose en pequeños dictadores.

Muchas veces en un afán por llamar la atención o bien por querer imponer sus propias reglas actúan violentamente.

En la infancia se necesita seguridad emocional por lo que sentirse amados con respeto es imprescindible para un crecimiento sano.

Aumento paulatino del problema de menores violentos
Destacados especialistas como los psicólogos Javier Urra y Mª Jesús Alava nos alertan desde hace años del aumento paulatino del grave problema.

De no poner remedio a tiempo los efectos destructivos serán irremediables y casi imposibles de corregir en su adolescencia.

Además también hay cada vez más chicas que se comportan de manera violenta contra sus familiares, profesorado y gente de su edad tal como muy acertadamente nos avisó ya hace años en su libro “De niñas a malotas” el psicólogo Ángel Peralbo, como igualmente viene advirtiendo desde hace años Emilio Calatayud, juez de menores de Granada.

Igualmente los estupendos programas de televisión “Supernanny” con la psicóloga Rocío Ramos y “Hermano Mayor” con el educador Pedro García nos muestran como actuar de manera muy práctica y exitosa con menores y jóvenes violentos.

Pautas básicas de actuación con menores violentos
En primer lugar mantener la calma con firmeza y sin ceder ante el chantaje de la violencia.

Luego propiciar que nos hable de sus problemas ya que detrás de los comportamientos violentos hay menores con problemas de autoestima, no se aceptan, no se gustan, sienten inseguridad y desconfianza consigo mismos, ni se cuidan ni se protegen.

Por tanto hay que reforzar lo que tengan de positivo y sus logros a fin de aumentar su valoración personal y fijarles la atención sobre las conductas constructivas.

También debemos actuar de inmediato ante sus conductas inadecuadas y hacerles ver a continuación las consecuencias negativas que les corresponderán por su comportamiento negativo.

Tener en cuenta que las chicas son más vulnerables emocionalmente por lo que su propia imagen corporal y personal así como su autoestima es más dependiente de la aceptación ajena así como les afecta más la ansiedad y depresión.

Debemos esforzarnos con nuestro comportamiento como padres educadores en ser buenos modelos referentes a imitar si luego deseamos que desarrollen conductas positivas.

Así que ser adultos positivos, equilibrados, constructivos, sanos y alegres favorecerá el saludable desarrollo de sus personalidades.

No debemos olvidar que supervisarlos supone favorecer que puedan aprender con su propia experiencia sin sobreprotegerles, respetando su personalidad individual.

Debemos saber mantener un adecuado equilibrio entre la autoridad y el cariño, ser padres educativos y no pretender ser amigos que corresponde encuentren sólo en gente de su edad.

Propiciaremos que actúen de manera asertiva y no sumisa ni dependiente, con criterios propios reflexivos.

En la adolescencia, fase intermedia entre la niñez y la juventud (por ello la etapa más compleja y vulnerable de la vida), todo se exagera y magnifica por su expansión vital, así que debemos proporcionarles serenidad desde la aceptación y el apoyo incondicional.

Finalmente en caso de problemas actuar precozmente consultando con auténticos especialistas de calidad para que nos ayuden al adecuado afrontamiento de la situación.

Fernando Gálligo Estévez es psicólogo y escritor. Ha realizado los Cursos de Doctorado en Psicología (Universidad Complutense de Madrid), Máster en Recursos Humanos (Universidad de Sevilla), Máster en Sexología (Sociedad Sexológica Malagueña) y Experto Universitario en Género e Igualdad de Oportunidades (Universidad de Málaga). Desde el 1 de enero del año 2000 trabaja como psicólogo del Instituto Andaluz de la Mujer en Málaga. Además, es formador universitario y de profesionales de Administraciones Públicas y empresas privadas. Ha publicado los libros “SOS…Mi chico me pega pero yo le quiero” 2ª ed. marzo 2013 (editorial Pirámide), “Amando sin dolor, disfrutar amando” 1ª ed. mayo 2013 (editorial Pirámide) y las monografías “Trátame bien” (Junta de Andalucía) y “Ámame bien” (Universidad de Alicante). Escribe habitualmente artículos y colabora en prensa, radio y televisión a nivel nacional.

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Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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