Cartas a Mario: Las vacaciones

lanzaroteSegún la Real Academia Española la palabra “vacación” se define como el período de tiempo en que una persona interrumpe su actividad habitual. Yo creo amigo Mario que faltaría, cuanto menos , agregar que la actividad sea de trabajo, ya que si no nos llevaría a pensar que si alguien, como muchos españoles están parados, y se toman un descanso parecería que a eso no lo podríamos llamar vacaciones.

De cualquier manera y aunque todo está muy mal la gente busca siempre unos días de descanso, de cambio de aires… de cómo se quiera llamar. Y busca pues esos sitios baratos, con todo incluido y donde uno se pueda evadir de los problemas más ínfimos que nos preocupan en esos momentos.

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He estado unos días en Lanzarote Mario y la verdad es que cuando uno viaja, por lo menos a mí me pasa, vas observando y mirando esto o aquello, comparándolo con el lugar y costumbres que tenemos en nuestro día a día. Se dice que el canario, y en este caso el conejero (es como se les llama cariñosamente a los habitantes de esa bonita isla), es tranquilo, va a otro ritmo. Y yo estoy de acuerdo en ello. Es además servicial, muy trabajador, puntual agradable con el turista.

Me podrías responder mi querido Mario que eso nos lo podemos encontrar en cualquier lugar y yo te contestaría que cada vez cuando salgo de casa y me tomo una cerveza o como en algún restaurante echo de menos ese saber estar de un profesional que su trabajo depende de eso mismo, de ser agradable con el cliente.

Ya te digo que me sorprendo de cualquier cosa. Si estoy sentado en el restaurante del hotel donde se supone que vamos a eso no a comer, pues te encuentras a ese crio de un par de años que intenta comer pero con su tablet viendo los dibujitos. O también a una chica sentada sola en una mesa con sus ojos enrojecidos en una mano el tenedor y con la otra tecleando algún Wassap a esa pareja con la que ha discutido.

Si estoy en una tumbona de la piscina también puedo observar que hay gente que aunque se lea las normas de esas zonas comunes pasa olímpicamente, como tampoco hay nadie que le llame la atención, pues todo vale: la pelota de aquí para allá, el vaso en la mano paseando por el borde de la piscina, las carreras descalzos por zonas resbaladizas … ya sebes un sinfín de cosas que a lo mejor sólo las veo yo ¿No te parece Mario?

La verdad es que vivimos a nuestro aire. Que conocemos que hay normas pero son para que las cumplan los demás. Ahora eso sí, si alguien me hace daño con una bicicleta paseando por el paso marítimo o un perro hace sus necesidades en mi toalla tendida en la arena , entonces sí que me revelo y yo que no cumplo con nada de nada trataré de sacar tajada a los incumplimientos de los demás.

De todas formas mi entrañable Mario, aunque parezca mentira como decía una canción de un trío cordobés, aunque estemos de vacaciones nos gusta, por lo menos a mí, que se respeten esas normas mínimas de convivencia para que realmente podamos estar desestresados y a gusto unos días fuera de lo que no me gusta y tengo que aguantar todo el año.

Un saludo de tu amigo Manuel Gala.

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Victoria Contreras
Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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