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Caminando con Blanca. La vuelta al cole

caminandoblanca

caminandoblancaMientras que los rayos de sol entran por la ventana, la brisa de la mañana mueve las cortinas, ya huele a café y pan tostadito. Hoy Blanca se despierta muy temprano, la vuelta al cole ya comienza y tiene que preparar varias cosas.

Al despertar a su pequeña, recuerda en su mirada cuando ella regresaba al colegio, ese primer día de nervios, la pena de finalizar el verano y a la vez, con ganas de ver a sus compañeros, llevando en sus hombros la mochila heredada de su hermana, cargada de vivencias la añoranza de su niñez se hace cada vez más presentes en estas fechas.

Blanca coge a su hija de la mano y se va camino a la escuela cruzándose con muchos niños con los ojos pegados, miradas perdidas y casi arrastrando los pies, la vuelta para ellos parece un poco dura. Pero ya en el patio comienzan a jugar y la alegría se ve en sus caritas, ver a sus amigos hace que vuelvan a lo cotidiano rápidamente, mientras sus madres se van con una lista infinita de materiales y las preguntas de todos los años, ¿todo esto tenemos que comprar? ¿quinientos folios? ¿cuántos lápices de colores?, difícil de comprender y más en estos momentos de dificultades.

Blanca baja la cuesta, haciendo cuentas en su cabeza, por si podría comprar todo aquello, no quiere que a su hija le falte nada. Contempla a su alrededor y comprende que sus problemas son iguales a todas las madres que bajan la larga calle, no hay palabras entre ellas, solo un gran silencio y miradas desconsoladas, otra vez tendrá que hacer magia para llegar a fin de mes. Blanca vuelve a recordar su etapa escolar, cuando llevaba un lápiz, una goma, un sacapuntas, un par de libretas y poco más. Y sin ninguna duda se aprendía lo mismo con menos cantidad de materiales, la enseñanza es mucho más que una lista de gastos programados.

Llegando al final de la calle, la calculadora de su mente no para de sumar ideas y restar necesidades, Blanca para su paso, se detiene unos segundos, y cambia su rumbo. En ocasiones no hay otra manera de seguir caminando que pararse un momento para ver hacia donde dar el siguiente paso, porque ella no tiene todas las respuestas pero ahora su paso es firme, el de una mujer que camina.

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