¡Benditos veranos!

mafaldaplayaPasan los años y una echa la vista atrás en esos segundos de melancolía de la buena, como yo digo, de esa que te hace sonreír y produce un sentimiento de felicidad en ti por los gratos recuerdos.

Parece que fue ayer cuando te daban las 12 de la mañana en la cama con el sol entrando por las rendijas de la ventana y el calor apretando. Escuchabas el ir y venir de tus padres que llevaban en pie desde las ocho casi como si no hubiera mañana haciendo cosas. Tú solo querías disfrutar un minuto más de esa posición horizontal que cuando no tienes preocupaciones aumenta tu felicidad al sentirse el cuerpo descansado.

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Bajabas las escaleras con atuendo de playa porque poco después de tomar el Cola Cao y leer algunas páginas de uno de los múltiples libros que en aquellos veranos disfrutaba sentada en el lugar más fresquito de casa y por el que todos participábamos al “juego de la silla”, tocaba visita fija al mar para que no me echara de menos.

Ése mar en calma que cuando te adentras te contagia o ése que a veces se alborota porque no tiene un buen día y entonces lo vigilas desde la orilla o te sumerges para intentar llevarle tu paz de vacaciones y verano, de risas y saltos de olas que revuelcan para devolverte a tierra firma, casi como tu madre te trajo al mundo.

Aquellos veranos en los que no había horas, ni días de la semana, ni nada mejor que hacer que ver pasar el tiempo. Tardes interminables de playa hasta la caída del sol donde surgían las conversaciones “trascendentales” que se podían tener con 15 años o el llamado “pavo” que te hacía reír sin sentido alguno, pero al ser compartido con tus amigas te hacía sentir en una nube de felicidad alocada que aún se mantiene aunque pasen los años y sea cada vez menos frecuente por las ocupaciones que con la edad vamos asumiendo.

Todas las noches eran buenas para salir al paseo, tomar algo y conocer gente o ver al chico de tus amores. Todos los días eran buenos para disfrutar de esta Málaga que en verano cuelga el cartel de lleno en sus terrazas. La gente desconecta tomando un cocktail mientras escucha el romper de las olas, ve el trasiego de gente por los paseos, los niños que juegan al “pilla pilla” o los vendedores ambulantes, que no corren tanta suerte.

Ya es Agosto, ecuador de verano para muchos. Inicio para todos esos que salen en las portadas de los periódicos recién llegados a la T3 con sus maletas y sus sombreros de paja. Final para los que decidieron quedarse de guardia en la oficina. Mes de espetos, mojitos y feria, para disfrutar en buena compañía.

¡Sonríe que la vida vuela!

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Victoria Contreras
Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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