Algún día…

El diván del cultureta

Miedo. Incomprensión. Asco. Dolor. Y más de todo eso hacia las personas —si las podemos llamar así— que son capaces, bien sea en un lugar o en otro del mundo, de matar a personas a sangre fría, sin remordimiento, en nombre de un Dios. «Matar en nombre de Dios es hacer de Dios un asesino», decía José Saramago.

Estoy hablando de Beirut, de Francia, de Siria… Estoy hablando de personas. Me da igual de donde sean. Allí o aquí, son hijos, padres, hermanos…

Muchos de vosotros denigráis unas actitudes u otras. Nos preocupamos más por Francia que por ciudades de Líbano, somos así de egoístas. Porque nos vemos en peligro, nos vemos junto a la catástrofe y, solo entonces, nos vemos realmente en peligro. No me quiero poner de una parte ni de otra, quiero ser imparcial respecto a este tema.

¿Qué podemos hacer para acabar con esto? ¿De verdad la violencia se acaba con más violencia? Soñamos con conseguir, algún día, un mundo donde cada uno tengamos nuestras propias creencias, nuestros propios pensamientos. Nuestros. Sin involucrar al de más acá o al de más allá. Un mundo donde no existan las guerras y los telediarios se llenen de sonrisas. Algún día…

Ahora, incertidumbre. Incertidumbre y más miedo. No saber quién dará el próximo paso y, sobre todo, cuál será.

Y sí, esta es una columna cultural, a veces simpática, pero en algunos momentos hay que ponerse serio y recapacitar.

Compartir
Carlos Mesa Espinosa

Actor que escribe. Escritor que actúa. Cabeza y corazón de Verecundo
Producciones. Junta palabras para subirlas al escenario. Culo inquieto
que cuenta cuentos y, de vez en cuando, escribe algún artículo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here