¡Aleluya!

aleluyaLa gente comienza a lanzarse al vacío, ahorcarse o comprar gasolina para destruir representaciones del poder que oprime, que mata y destruye según sus pareceres. Pero hagamos una pausa en esta danza violenta y suicida, porque llega la esperanza: los dos grandes partidos, ambos muy tocados por casos de corrupción, tienen la intención de sentarse y comenzar un proceso que lleve la esperanza a quienes les espera el frío y la desesperación, ¡aleluya!

Todos parecen tener prisa ahora en frenar la implacable avaricia, la inexorable voluntad de enriquecimiento de los responsables principales de nuestros males, de quienes les financian y les condonan, a veces, grandes cantidades de dinero a cambio de “nada”; todos parecen tener prisa, ahora, en hacernos ver que el poder económico y el poder político son dos realidades desconectadas en el marco social y estatal; todos parecen persistir en la idea de que somos definitivamente idiotas y no nos enteramos de nada.

Ahora quieren mirar por los intereses de la gente inerme ante el poder omnímodo del mundo del dinero; de ese mundo que pone y quita a hombres y mujeres; de ese mundo que hace y deshace a su antojo. Y, para colmo del cinismo con que actúan, da la impresión que creen que estamos creyendo en la bondad de sus intenciones. Son como niños.
Salud.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.