Ventajas de perdonar sinceramente

En estos primeros días del comienzo de un nuevo año muchas personas se plantean realizar algunas mejoras personales y serán menos las que realmente las pongan en práctica y mantengan a lo largo de las siguientes semanas y meses.

Pero también es muy importante revisar los conflictos y desencuentros que nos han afectado con nosotros mismos o con alguna otra persona, reflexionando sobre sí hemos sido capaces de buscar y conseguir el perdón o si por el contrario hemos quedado anclados en la ofensa.

Consecuencias negativas de la ofensa

Cualquier agresión verbal o ataque personal nos produce un malestar sobre nuestra autoestima de manera que puede quedar parcialmente dañada dependiendo tanto de la fortaleza de nuestra personalidad como del grado de la ofensa y el tipo de relación que tengamos con quien sentimos que nos agredió.

Cuando somos nosotros mismos quienes nos dañamos suele producirse un alto grado de ansiedad, sentimientos de desvalorización personal, inseguridad del autoconcepto y sentimientos de autoculpabilización en forma de autoagresión cognitiva.

Si es otra persona por quien nos sentimos dañados pueden despertarse sentimientos de rencor, disminución de la autoestima, agresividad hacia esa persona, etc

Necesidad emocional de perdonar y de perdonarse

Ya sea una auto-ofensa o por parte de alguien exterior, el daño emocional producido menoscaba la calidad de vida por lo que es conveniente lograr el perdón, tanto seamos personas ofendidas u ofensoras, siendo además también en la autoagresión al mismo tiempo ofendidos y ofensores.

Ser capaz de perdonarse es fundamental para poder estar en paz con nosotros mismos y perdonar o ser perdonados permite igualmente reconciliarse con la otra persona reestableciendo la confianza y cordialidad en las relaciones interpersonales.

El perdón se alcanza tras un proceso sincero, generoso y valiente en el cual quien ha ofendido debe tomar la iniciativa esforzándose con humildad en reconocer el daño que ha producido y tener disposición a repararlo además de a realizar las mejoras en su conducta personal para no repetirlo en el futuro.

La persona ofendida también debe mostrar una actitud abierta hacia la reconciliación siendo generosa con la confianza y el perdón.

Perdón sincero, pseudoperdón y falso perdón

Es necesario especialmente por parte de la persona ofendida saber distinguir el verdadero perdón del oportunista perdón ya que éste último continuará en breve plazo dañando de nuevo por su falta de reconocimiento, de verdadera reconciliación y de reparación.

Tanto para la reconciliación con uno mismo como con los demás es totalmente necesario el verdadero perdón, autoperdonándonos y perdonando, pues de no lograrlo quedaría la autocondena y autoculpabilización o el rencor culpabilizador respectivamente.

Responsabilizarse reconociendo el daño causado, arrepentirse sinceramente, aceptar las emociones consecuentes a la ofensa siendo empáticos con el sufrimiento producido y realizar la reparación compensatoria con las conductas necesarias así como renovar nuestro autoconcepto aceptando su implicación para así crecer éticamente son acciones necesarias para conseguir los efectos positivos del perdón verdadero.

Coexistencia de perdonar y buscar el perdón

En el perdón a uno mismo la persona a la vez debe ser generosa perdonando como aceptarse íntegramente al ser a la vez ofensor y ofendido.

En las personas hay diferencias significativas por lo que ya sea en el autoperdón como en el perdón a los demás pueden darse variaciones aunque el proceso del perdón tiene las mismas características señaladas en el último párrafo del apartado anterior.

Concluimos recordando que sólo si se produce el encuentro sincero de quien perdona con quien es perdonado puede darse la reconciliación y los beneficios señalados del perdón.

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Fernando Gálligo
Escritor y psicólogo. Trabaja como psicólogo en consulta diaria. Ha publicado los libros "SOS...Mi chico me pega pero yo le quiero" (ed. Pirámide), "Amando sin dolor, disfrutar amando" (ed. Pirámide) y "Mejorando mis relaciones personales. Amistades, Familia y Pareja" (ed. EOS)

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