Refugiados en primera persona

El pasado sábado, me invitaban a moderar la mesa redonda sobre refugiados que se incluía en la segunda edición de La Cala Mediterránea. Un honor aceptar la propuesta, que no dudé un segundo, y por ello mi agradecimiento de nuevo a quien pusiera mi nombre sobre la mesa. Solo diré que lo hice lo mejor que pude.

Mi tarea era sencilla: presentar, formular algunas preguntas y dar paso a las intervenciones de los protagonistas y el público. Repartir juego, que se dice, entre menos personas de las deseadas, pues el calor parece que amaina si se trata de degustaciones gratis o música, pero es más intenso si la cosa se pone seria y se habla de derechos humanos, justicia social y testimonios personales que llegan desde el otro lado del Mediterráneo.

Tuvimos la suerte de contar una vez más en Rincón de la Victoria con las asociaciones que trabajan con refugiados en Málaga: CEAR, Cruz Roja y Accem. Sus coordinadores y trabajadores, acercaron la realidad que se encuentran cada día en sus puestos de trabajo y que no es nueva, solo que con la crisis de refugiados de Siria se ha visto incrementada en los últimos dos años. Cada día siguen llegando personas desde Ucrania, Venezuela o Marruecos. Más de 65 millones de desplazados en 2015, según datos de ACNUR.

Desde Parque Victoria Church también compartieron su experiencia en los campos de refugiados de Grecia, con las dos expediciones que han hecho en los últimos meses para llevar la sonrisa a los más pequeños. Esta vez de una forma diferente, y es que Daniel Aguilar, presidente de la Asociación de Sordos de Málaga, quiso compartir su experiencia  a través de la intérprete de lenguaje de signos que le acompañaba. De esta forma, vimos cómo las barreras las ponen otros y cómo un gesto vale más que mil palabras, pues la cara de felicidad y emoción al contar lo que vivió en su viaje, no necesitaba traducción.

Pero los protagonistas, y sin desmerecer al resto de miembros de la mesa, fueron la familia de refugiados sirios que se encuentran desde hace meses en Málaga y que tuvieron la valía de venir a nosotros y compartir un poquito de lo que habían vivido en ese cambio de vida de 360 grados. Yamal, Maysa, Khaled y Wisamm lo tenían todo en su país. Como cualquiera de los que pueda leer estas líneas. Un buen trabajo como diplomados universitarios, unos hijos ya entrados en la juventud, una casa, amigos…y de repente el conflicto estalla, sin aparente solución, y deben huir, dejar todo atrás, una vida y una historia que ahora deberán reinventar.

Por unos instantes, y gracias a la ayuda como traductor del presidente de la Asociación Intercultural Baraka, Mustaphá Kaddari, conocimos de primera mano el testimonio de una madre y un hijo que poco a poco buscan su lugar en esta ciudad que los acoge y donde se reencontraron con su marido y padre, meses después de su partida inicial. Una familia que se mantiene unida y que se hará más fuerte tras esta experiencia. Una etapa que solo desean sea pasajera. Ellos quieren volver a su país.

 

 

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Victoria Contreras Blancas
Periodista con más de seis años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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