Un lugar para que todos aprendan

Entramos en un aula donde los espacios no están ocupados por sillas y mesas para un regimiento. Donde la decoración está en desarrollo y donde los dibujos, las formas, los colores… juegan un papel importante. Es media tarde y quizás por eso hay una luz especial pero durante las mañanas los cuatro niños y niñas que la llenan con su sonrisa y su vida sí que la hacen diferente y a la vez forma parte del centro y del resto de alumnado.

Es el Aula Específica del CEIP Carmen Martín Gaite. La primera de estas características que se creó en un colegio de primaria del municipio rinconero (2008/09) y la que lleva la avanzadilla con sus actividades para conseguir la integración de estos niños que tienen autismo, parálisis cerebral o síndrome de down.

“Lo que se pretende es que el aprendizaje sea lo más funcional posible y que al mismo tiempo que se imparte una educación individualizada para estos niños, se integren en las actividades que hacen las demás clases como las excursiones, las fiestas o las clases de música o la educación física”, cuenta la educadora y tutora del aula, Lorena Martín.

Se busca un equilibrio entre sus necesidades específicas y la normalidad de su educación. “De esta forma también se contribuye a una relación más natural de estas personas con la sociedad ya que desde pequeños los niños están conviviendo con ellos en el Colegio”, asegura la profesora.

Se trabaja mucho los problemas del habla y por eso, la logopeda pasa muchas horas a la semana con ellos. También el aula cuenta con una monitora, de forma que están bien atendidos, más al ser un número reducido: cuatro actualmente y con capacidad hasta seis.

Al aire libre
Si algo los distingue en su etapa educativa es la actividad tan grande que tienen estos alumnos para su mejor desarrollo y aprendizaje y por ello cada semana van andando al supermercado para hacer la compra de su desayuno, por ejemplo. Van al parque para jugar, moverse y relacionarse con otros niños. Y también asisten a terapias con caballos en Los Nogales o a deporte adaptado en la asociación AMIRAX.

Lorena explica que estos niños están en los centros de primaria desde que tienen 7 años hasta los 14 y su adaptación curricular se centra en los conocimientos que se imparten normalmente para Educación Infantil de manera que se enseña a cubrir necesidades básicas como ir al baño solos, abrirse los zumos o atarse los cordones, por ejemplo.

En casa
Mª Carmen Montañez en la mamá de Lukas, uno de los niños que está en el aula desde los 7 años, y afirma con una sonrisa en la cara que el entrar a este cole ha sido “la noche y el día” para su hijo.

“Ya no tiene las pataletas por las mañanas por no querer ir a clase, como le pasaba antes, porque ahora sí ha encontrado su sitio y está feliz”, explica esta madre y siente que han tenido mucha suerte con el centro y las docentes: “Estoy muy contenta porque lo que se pretende es la normalidad en la educación de estos niños y creo que con aulas integradas en los centros escolares se consigue”.

Cuando empezó su hijo había un profesora joven muy ilusionada que revolucionó el aula con muchísimas actividades y el equipo directivo siempre le ha dado “tranquilidad”, además de dotación económica para materiales que se necesitan en este aula para llevar a cabo las diferentes iniciativas educativas.

El CEIP Carmen Martín Gaite, situado junto a la Biblioteca Municipal de Rincón, recibió el curso pasado el Premio Andaluz de Convivencia Positiva dentro del proyecto Escuela: Espacio de Paz.

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Victoria Contreras Blancas
Periodista con más de siete años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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