Literatura juvenil, ese gran…

El diván del cultureta

Me gusta la literatura juvenil. Leo literatura juvenil. Esto que quede por delante para cualquier lector que se interese en leer este artículo. Disfruto leyendo novelas destinado a este público —al que aún pertenezco—.

Últimamente en la red ha habido un gran revuelo porque cierta señorita, en cierta cadena autonómica —no voy a nombrar a nada ni a nadie, más que nada porque no pienso dar publicidad a semejantes—, criticó —si se puede llamar así. Más bien dejó en evidencia de forma vergonzosa— a autores y críticos literarios juveniles de España, además de la literatura juvenil en general, dejándola básicamente como “basura”.

Bien, ver este vídeo me hizo pensar. Mucho. Y es que muchísimas personas —la mayoría adultos— piensan igual que esta “señorita”. ¿Por qué? ¿Qué tiene la literatura juvenil?

Aquí es donde nos metemos un poco en el ámbito filosófico… ¿y quién tiene razón? ¿La literatura juvenil es “pura basura”? Remitiéndome a la primera frase, la defenderé con uñas y dientes —¿se decía así?—. Hay grandes escritores de literatura juvenil, tanto en España como autores internacionales. Es más, algunas novelas tienen un gran transfondo con los que muchos jóvenes se sentirán identificados y, sobre todo, en muchas ocasiones les puede ayudar a superar problemas como el bullying, el miedo a ser rechazado, etc.

Pero la pregunta más fuerte que se me plantea es… ¿hay algún género literario superior a otros? ¿Nos creemos más inteligentes por leer a Lope de Vega que por leer a J.K. Rowling? En absoluto. Es más, a mí la mayoría de obras, por ejemplo, del Siglo de Oro, me aburren. Son las pocas las que me enganchan, y eso que apenas leo esta clase de literatura.

¿Es “estúpido” leer una novela en la que dos jóvenes se enamoran? ¿Es demasiado “irreal” leer una novela en la que la protagonista viaja a otro planeta y, ya que estamos, se enamora de un marciano? ¡No, en absoluto! Ahí es donde se basa el gusto —y no voy a repetir lo de «para gustos los colores»… Mierda, lo he acabado diciendo—, en que cada uno pueda decidir el qué leer. ¿Debes sentirte avergonzado por leer esta clase de literatura, y debes buscar un buen psicólogo? ¡No! Puede que necesites a uno si te ríes de esta clase de personas, ese ya es tu problema…

La literatura juvenil es necesaria. Una buena forma de enganchar a los jóvenes en este apasionante mundo es dejando en sus manos un ejemplar, por ejemplo, de Harry Potter. ¿O le debemos forzar a un chico de trece años a leer un clásico como Hamlet?

Pensemos, reflexionemos y, mientras tanto, yo me voy a leer Bodas de sangre… Ejém.

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Carlos Mesa Espinosa
Actor que escribe. Escritor que actúa. Cabeza y corazón de Verecundo Producciones. Junta palabras para subirlas al escenario. Culo inquieto que cuenta cuentos y, de vez en cuando, escribe algún artículo.

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