El largo tránsito de la adolescencia

La adolescencia se caracteriza por la terminación de la infancia y la progresiva búsqueda propia de la juventud de su independencia personal por lo que es una etapa de crisis y desconcierto que produce ansiedad y confusión en un largo pero necesario tránsito.

Ante ésta situación tanto adolescentes como padres y madres entran en crisis por lo que es muy importante saber tener las actitudes más adecuadas para que el largo proceso sea lo menos conflictivo posible.

Los adultos deben saber estar atentos con paciencia y comprensión sirviendo de apoyo y guía pero sin tratar de imponer de forma absoluta sus ideas y objetivos teniendo en cuenta que la vida es continuo cambio y el contexto social actual de la adolescencia es muy diferente del que había cuando éstos padres fueron adolescentes.

La natural búsqueda de la identidad y la autonomía adolescente

En la adolescencia, que cada vez empieza antes y acaba más tarde, es normal el distanciamiento progresivo de los adultos al estar buscando su propia identidad necesitando cuestionarse todo y ante ésta conducta los padres no deben sentirse culpables conviene que respeten y se muestren disponibles para sus preguntas, desahogo y apoyo cuando sean requeridos.

Aceptar ésta evolución hacia la independencia favorecerá que no se sientan padres fracasados ni culpables porquecreyeran que pudieran haber hecho algo mal.

Sin embargo ante la confusión y desorientación de los adolescentes es necesario establecer límites y normas adecuadas en cada momento que ofrezcan la seguridad que necesitan desde el cuidado para poder lograr un equilibrio personal y satisfacción sanos.

Actitudes más adecuadas como adultos educadores

Por ello es necesario que los adultos sepan escuchar con interés y sin prejuicios para luego poder dialogar desde la comprensión siendo así capaces de establecer pautas y hábitos de conducta desde su propio ejemplo y autoridad aceptada por el buen clima y empatía personales.

Saber escuchar las opiniones, los proyectos, las preocupaciones y los problemas de hijas e hijos sin enfadarse ni juzgar sino desde la comprensión y hacerles ver que estamos para ayudarles a descubrir su identidad y trayectoria personal según sus necesidades, deseos y expectativas individuales.

Hay que saber respetar las diferencias y peculiaridades de cada adolescente según su propia personalidad evitando tratar de que sean conforme a nuestra propia idea de cómo nos gustaría que vistiera, fuera su imagen o sus relaciones personales,siempre que aún muy diferentes a nuestras expectativas estén dentro de límites de lo sano sin caer en patologías ante las cuales debiéramos intervenir consultando con especialistas.

Aceptación, apertura, apoyo y contacto cálido

Nuestra actitud como adultos educadores debe ser observadora, acogedora y activa desde el respeto y la comprensión así como saber combinar la calidez del contacto con el respeto a los espacios personales donde no debemos ser invasores de su privacidad.

Por parte adulta es conveniente dar mucha más importancia al equilibrio emocional y satisfacción personal del adolescente que obcecarse en que hagan las cosas perfectas ya que están en una etapa evolutiva de búsquedas y de aprendizaje activo por sí mismos por lo que tendrán que avanzar desde la superación de errores hacia la corrección y mejora necesitando para ello experimentar por sí mismos a través de la acción intentando nuevos aprendizajes y descubriendo estrategias y conductas nuevas.

Si hemos sido capaces de combinar con calma el cariño con la autoridad se fortalecerán nuestros vínculos entre adultos educadores y adolescentes de manera satisfactoria para ambas partes respetando las distancias, la privacidad y sabiendo ser padres cercanos pero sin pretender ser parte de sus amistades.

Compartir
Fernando Gálligo

Escritor y psicólogo. Trabaja como psicólogo en consulta diaria. Ha
publicado los libros “SOS…Mi chico me pega pero yo le quiero” (ed.
Pirámide), “Amando sin dolor, disfrutar amando” (ed. Pirámide) y
“Mejorando mis relaciones personales. Amistades, Familia y Pareja” (ed.
EOS)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here