El experimento (2010)

Con tal de conseguir algo de dinero, un grupo de personas se somete a un experimento durante catorce días. Su cometido será estar en una prisión, unos tendrán roles de prisioneros y otros de guardias.

Reparto

Adrien Brody es Travis

Forest Whitaker es Barris

Cam Gigandent es Chase

Clifton Collins Jr. es Nix

Travis Fimmel es Helweg

Dirección

Paul Scheuring (Prison Break)

Impresiones

El creador de la serie Prison Break no quería alejarse del género carcelario y para ello realiza un remake de una de las cintas dignas de estudio, la alemana Das Experiment de Oliver Hirschbiegel. Una cinta que con apenas con nueve años de vida ve una nueva versión por parte de los americanos, quienes suelen creer que son los mejores a la hora de llevar este cine a su público con caras conocidas y no hacen otra cosa más que encumbrar la original. Ya no es solo por el hecho de que no haya pasado tiempo suficiente -ni falta que hace- para realizar una nueva versión, sino que impregnan su cine de una nitidez que la vuelve comercial rompiendo por completo la esencia de la obra. Aunque este remake fue creado en el año 2010, nos llega en 2015 a nuestras manos en formato casero y casi que podría haberse quedado en la fábrica.

Está claro que Adrien Brody no pasa por su mejor momento. De ser una estrella en las películas más punteras, ha caído estrepitosamente a un nivel de segunda, en la línea de Nicolas Cage, escogiendo cintas muy pobres sin éxito en taquilla y llegando sus trabajos casi de tapadillo a nuestro país. Aunque al igual que Cage, tiene tiempo para demostrar su buen hacer en joyitas independientes como en el caso de Detachment, pero en líneas generales, necesita que un director de renombre vuelva a llevarlo a la primera plana o dejará de ser un reclamo para las masas, porque buen actor es. Lo secunda Forest Whitaker y es el único que a decir verdad me parece el más decente de la obra. Su papel de hombre cohibido por la situación familiar y el cambio radical que vive tras saber que por primera vez tiene el poder de estar por encima de los demás es lo único destacable de éste remake. Por cierto, mención especial a Travis Fimmel, aún desconocido, protagonista de la serie Vikingos y próximo en la fantástica Warcraft.

Éste producto infecto -es lo más bonito que puedo decir- no solo está mal realizado, sino que tiene una limpieza de imagen que rompe cualquier emoción o halo de tenebrosidad. Sí, la original tenía esa mezcla, que junto al magnífico trabajo de los actores, dejaba al espectador un mal cuerpo que lograba que la cinta no se olvidara -y de hecho, no se olvida-. Al acabarla, da la impresión de haber visto un producto hecho sin gana, y si acaso la original no existiera, ni siquiera funcionaría. Para colmo, la banda sonora de Graeme Revell juega aún más en su contra, ofreciendo un cariz casi simpático y alegre por momentos cuando tenía que ser todo lo contrario.

Lo único que queda decir es que si alguien no ha visto la obra original, que obvie ésta por completo porque ni siquiera cumple su cometido. No es cruda, no es visceral, no es realista. En resumidas, un producto hecho para los americanos, que creen una vez más que las cintas que triunfan fuera de su país no las ve nadie.

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Dante Martín
Apasionado de la música y el cine desde su niñez. Director-Redactor de la web de cine www.cinebso.net. Tiene su propia banda de música con la que sigue en activo.

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