Dos alumnas del Bezmiliana y el Ben al Jatib se hacen con el segundo y tercer premio “Pilar Jurado: rompiendo el techo de cristal”

Se trata de la segunda edición de un concurso de microrelatos coeducativos en el que participan alumnos de Secundaria y Bachillerato de toda la provincia de Málaga y en el que las rinconeras Sofía Rodríguez y Esperanza Romero recogían los galardones

2º Premio: Una y otra vez
“Mujer muerta por violencia de género”, rezaba el titular de la noticia. Pedro apartó la vista molesto; no entendía porqué tenían que publicar cosas tan desagrdable suna y otra vez, todo el mundo sabía ya de memoria ese rollo de no pegar a las mujeres. Por supuesto, él nunca lo haría. ¡Qué verguenza! Él era un caballero.
Pasó su tarjeta de abono por el lector de autobús y buscó un sitio. Finalmente encontró uno junto a una joven que escuchaba música muy alta. La miró de arriba abajo con poca discreción, deteniéndose en el top que apenas le cubría hasta el ombligo. ¡Joder!-pensó- ¡Luego se quejan! Sacudió la cabeza con aire ofendido. El mundo se va a pique por mujeres así. Por no hablar de las feminazis-se dijo-. Esas son las peores.
Sofía Rodríguez Gómez

3º Premio: Y entonces la vi
Y entonce la vi. Estaba echa un ovillo, muerta de frío. Apenas llevaba ropa de abrigo en medio de aquel gélido invierno de Madrid. Creí que el viento se la llevaría a otro lugar. Quizás a ella no le hubiera parecido tan mala idea. Me acerqué mas. Apenas podía verle la cara, se la tapaba con las manos mientras lloraba, pero yo sabía que era ella. Siempre era ella en el mismo lugar. Temblaba. Allí apretujada, en el rincón más escondido del centro de la capital, era donde se refugiaba. Contaba su historia a la luna una y otra vez, las estrellas se compadecían. Se preguntaba cada noche cómo él podía haberse convertido en tal monstruo. No le quedaba más maquillaje para tapar todos los moratones. Le ofrecí mi ayuda, esperando la misma negación de siempre. No contestó. No tenía fuerzas, no tenía esperanza, ya no. Yo solo la miré a los ojos, la tomé de la mano y dejamos la Gran Vía más sola que nunca. Aquella noche el viento le volvió a arrebatar la sonrisa y algunos montones de lágrimas, pero esta vez con él se fueron también el dolor, la angustia y las cenizas de lo que ella solía llamar amor.
Esperanza Romero Navas

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Victoria Contreras Blancas
Periodista con más de seis años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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