Dislexia

La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún handicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo.

No se sabe con certeza cuál es el origen de este trastorno, pero su etiología se puede ver desde tres puntos de vista diferentes: biológico, donde actúa el factor genético afectando al hemisferio cerebral izquierdo; cognitivo, por presentar problemas de representación fonológica mental y problemas en la relación grafema(letra)-fonema(sonido); conductual, si la persona es lenta, desordenada, pasota, desinteresada o presenta una conducta disruptiva.

Los niños con dislexia son niños inteligentes que presentan dificultades en la lectura y escritura. Los síntomas que aparecen en este tipo de trastorno son:

  • Mala lateralización: La lateralización se refiere al predominio de un lado del cuerpo respecto al otro. Se altera el proceso de lateralización antes de los 5 años generando problemas psicomotrices, torpeza general en los movimientos, falta de ritmo tanto en el movimiento como en el lenguaje, mal equilibrio estático y dinámico.
  • Trastornos perceptivos: Inadecuada percepción de las relaciones espaciales. Tienen problemas a la hora de percibir la posición de su propio cuerpo, por lo tanto percibirá de manera inadecuada los objetos que están en su alrededor (arriba/abajo, izquierda/derecha).
  • Problemas en la comprensión y expresión del lenguaje escrito: Suelen confundir letras con similar forma, les cuesta comprender el mensaje de un texto, cometen errores en la lectura e invierten, omiten o añaden sílabas/letras/palabras en la escritura.
  • Falta de atención: Les resulta difícil focalizar la atención.

Estudios demuestran que existe una disminución progresiva del interés por el estudio. El niño con dislexia es consciente de que no es capaz de alcanzar el nivel de los compañeros de clase, por lo tanto él mismo crea un escudo de defensa el cual deriva en la inadaptación social. Nos encontramos entonces ante el típico niño vago, desinteresado, que “no sirve para estudiar”. Estos niños disléxicos que no han recibido el apoyo educativo, pedagógico ni logopédico son los futuros “ni-ni”, drogadictos o delincuentes que no han conseguido adaptarse a la sociedad que les rodea, por el simple hecho de su dificultad en el aprendizaje no fue mitigado a tiempo.

Hoy en día, muchos niños de la provincia de Málaga están en riesgo de exclusión social por la inadaptación en el contexto escolar. Existen equipos de trabajo en colegios formados por psicólogos, pedagogos, maestros de audición y lenguaje o incluso maestros de educación especial que se encargan de crear un programa de apoyo educativo, con el fin de que este tipo de niños finalice el curso con un curriculum “limpio”, es decir, tratan de que apruebe el máximo de asignaturas posible. Pero la dislexia no afecta solo en las notas del colegio, sino que afecta en el día a día. Estas personas necesitan a un terapeuta que le ayude a crear estrategias de orden y de orientación espacial, que les ayude a aprender a mantener el foco de atención activo, alguien que les ayude a comunicarse por escrito, hoy en día con la tecnología ¿quién no lo hace?; necesitan poder leer o escuchar las noticias y enterarse de lo que pasa en nuestra sociedad, ver una película o escuchar un relato y que les despierte pasión por ellos, usar la literatura para crear belleza y arte.

No es justo que una persona con dislexia no pueda disfrutar del poder de las palabras, por eso siempre tendrá un amigo con el que poder deleitarse con su uso: el Logopeda.

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Olga Bermúdez
Logopeda. Forma parte los colectivos AMIRAX, Centro de Fisioterapia Infantil "Poquito a Poco" y "Centro Psicopedagógico AS" en Málaga y Marbella.

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