Cuando el azúcar te cambia la vida

La diabetes más conocida es la de nuestros mayores, tipo 2, que se produce por un deterioro del páncreas. Pero según los expertos, cada vez hay más niños que tienen diabetes tipo 1. Se trata de una enfermedad autoinmune que se caracteriza por la destrucción de células en el páncreas de forma que se produce una insuficiencia de insulina y suele aparecer a edades tempranas.

Es el caso de M.N. una adolescente, vecina de Rincón de la Victoria, que debutó a los 3 años. Con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra el 14 de noviembre, su madre, S.F. nos cuenta cómo fue el inicio y el cambio que supuso en la vida de todos: “Mi hija bebía mucha agua y fuimos a que le hicieran la prueba de la glucosa. Fue una sorpresa porque no había antecedentes en la familia. La dejaron 10 días hospitalizada para empezar a educarnos en el manejo de las raciones, la insulina, los controles de glucosa en sangre, como corregir las hipoglucemias o hiperglucemias…”.

Responsabilidad

Reconoce que aquello fue una responsabilidad más sumada a la habitual de ser madre, porque si le pasaba algo a su hija era porque no había calculado bien las medidas y niveles. Pero se sintió respaldada por el equipo de profesionales del Hospital Materno Infantil de Málaga, que son un referente, y también por su círculo cercano. “Empiezas a pesar la comida, a conocer las ratios de insulina, a adaptar la dieta de carbohidratos…y cada tres meses pasas por un control médico para ver si los niveles de azúcar en sangre están correctos o si te tienen que seguir dando instrucciones para un mejor manejo”.

Cuando los niños debutan tan pequeños necesitan de sus padres para poder controlar la situación y uno de los dos debe dejar de trabajar para hacerse cargo del cuidado del hijo. En la mayoría de los casos son las madres las que asumen este rol y en el caso de S.F. tuvo que dejar su trabajo de enfermera. “Hasta que ella aprendió a manejar los síntomas yo le decía que avisara a la profesora y ésta a mí, así que salía corriendo para el colegio cuando pasaba algo y con ese ritmo no te dejan estar en ningún trabajo”, cuenta y añade que aprovechó para estudiar Logopedia a lo que está comenzando a dedicarse ahora.

Como un juego

A la pequeña su madre le explicaba con juegos de números qué podía significar los datos que obtenía en los controles de glucosa y cuando los aprendió en el Colegio ya supo cómo remontar una hipoglucemia con su zumo.

Para ponerse ella misma la insulina pasaron años y actualmente tiene una bomba de insulina que le administra insulina a través de un tubo pequeño y una cánula (denominados equipo de infusión) que se implantan bajo la piel. Las bombas de insulina son dispositivos pequeños y portátiles que administran insulina de acción rápida las 24 horas del día. La cantidad de insulina administrada se puede ajustar para satisfacer las necesidades de cada paciente.

Ahora tiene 13 años y su madre dice orgullosa que “siempre ha sido una niña muy valiente y que ha crecido con esa normalidad así que ella es muy feliz y no tiene limitaciones ni complejos. Se relaciona fenomenal y no le importa enseñar su bomba de insulina”.

ADIMA

M.N. forma parte de la Asociación para la Diabetes en Málaga (ADIMA) que tiene cerca de 1.000 socios y el sábado 12 de noviembre celebraron unas jornadas de sensibilización de la población en la Plaza de la Marina (Málaga) porque es importante concienciar a la ciudadanía de la necesidad de realizar ejercicio físico y llevar una alimentación sana como medidas de prevención de esta enfermedad.

ADIMA hace una labor muy importante de atención a los diabéticos de Málaga desde el año 1989. Se estima que son cerca de 180.000 personas las afectadas en la provincia y realmente la asociación cubre un servicio de la propia Administración por ello reclama una mayor implicación con políticas sociales y sanitarias que mejoren la calidad de vida de estas personas y preparen a los que les rodean a saber cómo actuar en caso de necesitarlo. Una tarea que puede parecer sencilla pero que requiere de la implicación de todos para normalizar el día a día de los diabéticos.

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Victoria Contreras Blancas
Periodista con más de seis años de experiencia en medios y comunicación institucional en Málaga y Rincón de la Victoria. Co-fundadora de La Voz de Hoy en septiembre de 2012 con el objetivo de dar un espacio de información, opinión y participación a la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia.

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