Camino a la fama

Un microrrelato de Carlos Mesa
Y allí estaba el autor, delante del escritorio y con el reloj marcando las tres de la madrugada. Miraba fijamente el portátil. La cabeza le daba vueltas, pero tenía que continuar. La novela que tenía entre manos debería ser la más leída del país. Claro que lo sería: era su biografía.
La gente lo cuestionaba cuando el autor afirmaba que iba a escribir un best-seller. Al fin y al cabo, él solo era un panadero del barrio de Vallecas.
«Solo interesan las biografías de los que están muertos», le dijeron una vez. Así que cuando el escritor-panadero puso la palabra FIN en la última línea del documento y se lo envió al primo de un amigo, que era editor, disparó contra su propia cabeza.
Al fin y al cabo, solo interesan las biografías de los muertos, ¿no es así?

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