¿A qué edad debo ir al logopeda?

Algunos dirán que no es importante la edad de inicio, siempre y cuando la terapia sea efectiva. Aquellos no están del todo equivocados, es cierto que si la terapia es efectiva los resultados de la terapia será mejor que si no lo es. La efectividad variará en función de la gravedad de la dificultad, trastorno o patología y la edad de inicio de la terapia, cuanto antes se inicie la terapia evitaremos malos hábitos viciados y aprovecharemos la plasticidad cerebral para instaurar patrones motores o esquemas mentales apropiados para un buen uso del habla, voz, lenguaje o deglución.

Otros dirán que la terapia logopédica se realiza con niños en edad escolar. No es del todo falso. Si, los logopedas trabajamos mucho con niños durante la etapa escolar ayudándoles con el aprendizaje y uso del lenguaje oral y escrito. El volumen de niños a tratar es muy amplio, el desconocimiento acerca de la profesión ha ayudado a ello, de siempre se ha sabido que “el niño que no sabe hablar va al logopeda”. Pero no solo el niño que habla mal debe ir al logopeda, el adulto que habla mal y el anciano que habla mal también ha de ir al logopeda.

Si una persona articula mal, usa un lenguaje desordenado, ininteligible, sin sentido, con una voz muy baja o muy alta, con una voz aireada o ronca, con dolor al hablar, con dolor o imposibilidad al tragar alimentos líquidos, sólidos o semi-sólidos; con dolor durante la masticación, con bruxismo o tensión mandibular debe ir al logopeda.
Los problemas mencionados anteriormente son bastante comunes en la población actual, sobre todo por estrés, ansiedad, problemas de sueño, malos hábitos, hiper/hiposensibilidad en la zona bucal y perioral, problemas de respiración (sinusitis, rinitis, alergias, apneas,etc.), trastornos o patologiás cerebrales, o simplemente por la adaptación de instrumentos de alimentación para bebés que evitan un correcto desarrollo de la estructura orofacial.
Exacto, la logopedia también se aplica a bebés desde el momento del nacimiento (niños recién nacidos a término o prematuros) estimulando y desarrollando los reflejos de succión nutritiva y no nutritiva con el fin de, por supuesto permitir una alimentación adecuada, a la vez que favorece a la formación y crecimiento de órganos y musculatura orofacial que desempeñarán en el futuro las funciones masticatorias y del habla.

Como veis, podéis acudir al logopeda en cualquier etapa de vuestra vida. No esperéis a que el problema se “solucione solo”, porque probablemente no sea así. La persona que mejor puede ayudar a paliar todas esas dificultades es el logopeda. El logopeda te va a entender a la perfección, va a saber cuál es el origen del problema y va a trabajar contigo codo a codo para que tu problema se solucione lo antes y mejor posible. No tengas miedo ni sientas vergüenza si padeces dificultades en el habla, lenguaje, voz o deglución ya que estos tipos de problemas son muy comunes y tienen remedio.

Si sospechas que puedes tener alguna dificultad de las que se citan en el artículo de hoy no dudes en consultar a través de la página web www.logolgabc.com, pinchando en el apartado “participa”, o bien mediante un email al correo logolgabc@gmail.com totalmente gratuito y sin compromiso.

La labor del logopeda es indispensable, entre todos hagamos que cada día sea más conocida y reconocida.

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Olga Bermúdez
Logopeda. Forma parte los colectivos AMIRAX, Centro de Fisioterapia Infantil "Poquito a Poco" y "Centro Psicopedagógico AS" en Málaga y Marbella.

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